Tras un viaje tranquilo llegamos a Cabezón y nos dirigimos a un área recreativa para dejar allí el coche y comenzar la aventura ciclista.
Durante el trayecto de la carretera de Cabezón hasta el área recreativa, ya pudimos ver a muchos aficionados a las bicis de montaña, preparando sus monturas o bien en ruta. Sobre las 9:40 comenzamos la ascensión al Moral con un cielo un tanto cubierto y una temperatura agradable. El cielo cubierto se agradecía, puesto que a mi entender esta ascensión no tiene apenas arbolado, y si el sol hubiese pegado como lo hizo más tarde nos podía haber perjudicado.
Una vez en la cumbre, parada para poner el chubasquero, y aunque ya hacía un sol radiante y las nubes se habían retirado, el airecillo de la cumbre y las nieves de los montes de los alrededores, nos recodaban que aún no era primavera.
Comenzamos el descenso por la cara contraria que sería, (si todo salía bien), la última ascensión del día y que no tiene nada que ver con la que acabábamos de dejar atrás. El paisaje es mucho mas vistoso, con mucho arbolado, riachuelos, puentes, etc. Lo que podía ver cuando el trazado me lo permitía me gustaba mucho. Ese descenso de 9 kilómetros y unos porcentajes parecidos a la subida, nos condujo hasta la carretera que da acceso al pueblo de Barcena Mayor, donde hicimos otra parada técnica para quitar los chubasqueros y de paso disfrutar del entorno. El pueblo me gustó tanto que tendré que volver con la familia para hacer de dominguero en la zona. Las casas típicas, las calles empedradas, el paisaje, la casi ausencia de tráfico en el pueblo, etc. Me siguen transmitiendo “buen rollo”. Lo dicho, queda marcado en la agenda para repetir visita, pero esta vez sin bici.
De Barcena Mayor comenzamos la ascensión a la segunda subida del día, el alto de la Cruz de Fuentes.
Esta subida no puedo deciros mucho de porcentajes o de distancia, puesto que a esta altura de la ruta el chip ya había cambiado, no me fijaba tanto en los valores que me mostraba el GPS, como en el paisaje que tenía a mi alrededor. Aparte, que Carlos y yo pedaleábamos a un ritmo que nos permitía conversar, (con alguna dificultad), y que hacía más entretenido el camino.
Me parece que de todo lo que vi el domingo por esa zona, esa fue la parte que más me gustó, y también en la que más gente encontramos haciendo senderismo y disfrutando del paisaje.
El descenso de esa pista hacia los pueblos de Colsa y los Tojos tiene una primera parte donde las piedras de la pista pueden ocasionar problemas. Sin ser nada extremadamente difícil, si que exige una alta concentración en la conducción y las frenadas.
De las bajadas no puedo comentar mucho sobre el paisaje, pero lo que recuerdo de ésta en concreto es que la parte final cerca del primer pueblo también era guapo. Una vez en Colsa, carretera de descenso hasta la general con multitud de curvas enlazadas, que nos conduce nuevamente en dirección a Barcena Mayor, pero esta vez antes de llegar al pueblo nos desviamos a la izquierda para subir la cara del Moral que antes habíamos bajado.
Como comenté con anterioridad es mas corta que la otra cara y en algunos tramos tiene picos puntuales de más porcentaje de subida, pero como el paisaje me gustaba mucho volví a olvidar el GPS para disfrutar de todo aquello y más charla entrecortada.
Como en la subida de la Cruz de Fuentes, cerca de la parte final, grupo de bikers por delante, y nuevamente el paisaje pierde protagonismo. Nueva afección del virus SP y otro acelerón para quitar la carbonilla como dice algún repechín.
Bajada prudente, pues el cansancio y las horas de bici hacen que uno se deje llevar, en algunos momentos con menos atención de la deseada y las distracciones se pagan. En esta ocasión no hubo incidentes y todo salió bien.
Decir que Manny no pudo en ningún momento poner en práctica sus enormes conocimientos técnicos de mecánica. Por tanto yo terminé la ruta sin actualizar conocimientos al respecto.
El día en líneas generales fue redondo y puedo decir que este domingo conocí uno de esos paraísos cercanos que casi siempre tenemos olvidados por otros que muchas veces no son tan cercanos ni tan siquiera paraísos.
Me gustaría repetir ruta por la zona para disfrutar aún más del paisaje y la gastronomía, del recién descubierto Paraíso Cercano.
Que guapo ye eh roberto,pero que jodido ye cuando uno hace la prueba por que lo guapo pasa a ser o a quedar uno hasta los huevos.Barrancas.
ResponderEliminarBuenas sensaciones pre-soplao, así me gusta. Enhorabuena!!!Ahora sólo falta que hagas la parte más facil, porque lo chungo ya lo has hecho. Eso si la kilometrada y la competencia no te dejan ver tanto el paisaje. Ciao
ResponderEliminarEl día de disfrute pre-soplao ya pasó ahora el día 21 de mayo la mentalidad será distinta. Pero como escribo en la entrada volveré con y sin bici a disfrutar de aquello.
ResponderEliminarLa verdad es que es todo un paraiso, que tenemos muy cerca.
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