domingo, 10 de marzo de 2013

RUTA DE LA MARAÑUELA


Sábado 7.30 de la mañana, despierto y dispuesto a preparar un día lleno de sensaciones. Bocadillos preparados, mochila con agua abundante y bicicleta en perfecto estado. Piernas aparentemente en forma, así que todo listo para ir a Pelayo.
Turonman, Pedro Tx, Sargento Playu, Manny y Trancas -el escribiente-, partimos en dirección a Cuatro Caminos para unirnos con el resto del grupo.
Allí nos esperaban Peter Stone, nuestra más fiel seguidora Tuya´s mother, YLQH, Yermano, Pepe, Jandrinweb, y como siempre, aunque nos puso un watts a las seis y media de la mañana, tuvimos que esperar por Piti, pero no fue el último en llegar. Janjun le superó esta vez.

El día estaba formidable aunque con frío, no podía ser de otra forma en invierno (+4ºc), comenzamos la ruta y el quebradero de cabeza para Pedro tx, que ya comenzó a tener problemas de inflado en sus ruedas de 29”; la semana anterior, les había colocado cámara con moco, y unas radiografías como protección pero a la postre no fue suficiente.
Nos metimos por debajo del Puente de Veriña, y giramos por la carretera de Prendes. En este punto, el Sargento Playu hizo una excursión por el asfalto con la inestimable colaboración de Peter Stone. Chapa y pintura en apariencia, pero su codo maltrecho se hinchó más de lo aconsejable.
La ruta iba a estar en apariencia bastante húmeda, y al principio la secuencia de barro, agua y charcos fue exagerada, hasta el punto de decir que ganas teníamos que terminara el tramo malo, qué ilusos ya tal como nos indicaban los prados encharcados, el barro nos acompañó toda la ruta.
 He de poner de manifiesto que Manny no dijo nada e incluso no hizo acopio de su ya famoso “esto es absurdo”, se limitó a callar y a caminar o andar en bici, cómo hemos cambiado!.




Y en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos en Trasona. Acogía una prueba de piragüismo, y el Sargento Playu aprovechó para entrar en el bar y pedir un poco de hielo. Le dieron una malla para poder colocar el hielo correctamente, y con algo de esfuerzo -en un principio no se lo querían dar-, consiguió que le pusieran un antiinflamatorio.
En el embalse había bastante gente y alguna corriendo que hizo las delicias de más de un repechín. Alguno quiso cambiar las rutas domingueras para ir hasta Trasona, no digo más.
Llegamos a Avilés y a Jandrinweb se le cayó el porta-herramientas, un poco de tiempo y unas cuantas bridas más tarde, solucionado.
Vimos una de las muchas vistas maravillosas de la ruta en la entrada de la ría al mar. Había un barco de gran tonelaje entrando en la ría, tirado por dos remolcadores. 
Peter, le comentó a Tx si quería unos walkis para escuchar las conversaciones del tráfico mercante, alucino, otros peinan bombillas.
A partir de aquí comenzó lo bonito de la ruta, seguir toda la costa, pasar un sinfín de playas, llegar a Cabo Peñas donde comimos para finalizar la ruta en Gijón.
Creo que fue en Xagó donde la rueda trasera de Tx dijo basta, bueno más bien su cámara -tuvo que cambiarla-, su rueda delantera también le dio algún problema, aunque menor.
Ya con ganas de llegar al Cabo Peñas, con viento en contra, que junto con el frío, ya nos acompañaría toda la ruta. Sube y baja, cruzando prados y siguiendo el sendero.















  

Eran las dos y estábamos comiendo, qué ganas madre mía!. Había un gato, ya conocido del año pasado que se apuntó a la comilona, un coffee y pa´Luanco, eso sí, por el monte siguiendo el litoral, barro y más barro… vaya ganas que teníamos después de comer!.





El track falló más de una vez, y seguimos las indicaciones de Pepe, alguno me dijo que me superaba en orientación.












  





Llegamos a Bañugues, o eso creo, y no nos quedo más narices que atravesar la playa, pues faltaba el puente, y cruzar el río, aunque Pepe y Janjun nos dijeron que no llevaba agua apenas, menos mal. Eso sí, el entorno idílico.
Llegamos a Luanco, compramos Marañuelas, comimos unos pastelillos, el Sargento Playu pidió un coffee, y el Real Madrid-Barcelona iban 1-1.


  


Pedaleamos hacia Candás con bastante viento y prados embarrados, cualquier repecho parecía el Everest. 











Atravesamos Candás y por el puerto fuimos hacia Perlora, vaya pena de poblado, la verdad es que se está cayendo a pedazos, ciudad de vacaciones… , una ilusión no conseguida.
La ruta costera que va desde Perlora hasta Gijón tenía algún tramo cerrado por el desprendimiento de rocas.



Nos agarramos los machos y fuimos pasando de uno en uno por fuera de la barandilla, con el acantilado cercano cualquier error se pagaba, no era para tomarlo a la ligera por mucho humor que tuviéramos.

Ya en Aboño, intentamos pasar por el túnel hacía el Musel, no hicimos caso de las advertencias de Peter Stone que nos decía que estaba cerrado, ya sabéis, hasta que no lo vemos no nos lo creemos.
A partir de aquí con el cansancio acumulado y con ninguna gana de subir un repechín más, entramos en la zona portuaria, haciendo caso omiso de las indicaciones que nos impedían la entrada y de las recomendaciones hechas por el personal del puerto. El resultado fue que poco después nos paro la policía portuaria, muy maja, que nos entendió perfectamente, y nos dejó pisar las instalaciones, gracias a dios.
Eran las siete de la tarde y estábamos lavando las bicis y recordando las historias de un día cargado de sensaciones positivas. Hasta la próxima aventura en la que esperemos que el terreno esté menos húmedo y suba un poco la temperatura, aunque si no, da lo mismo porque ya nos encargaremos nosotros de caldear el ambiente.


Creo que hubo tres individuos que pilló la poli haciendo eses con sus bicis cerca del hipercor, al parecer rompieron el alcoholímetro,  consecuencias de los litros de cebada al finalizar la ruta, puro rumor pues no lo hemos visto.

2 comentarios:

  1. Muy buena jornada de bici en todos los aspectos, a pesar de acabar con las fuerzas mas que justas (si los amables policías portuarios no nos hubiesen dejado continuar por el Musel a mí que me llevasen arrestado pero la vuelta no la daba, no había pa mas)
    ¡Ah! Una sola puntualización a la perfecta crónica. El track no falló ninguna vez, lo único que se hizo fue cambiar el recorrido sobre la marcha a sugerencia de unos y otros porque suponían variantes más atractivas.

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  2. El track no podía fallar. EL mundo del gps tiene pocos secretos para ti.
    Con las Fuerzas justas hubo muchos más que tu pero todos cumplimos como Repechinos.

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