El
domingo, algunos Repechinos volvimos a coger las bicis y nos reunimos en
Pelayo, Trasmi, Piraguas, Hacendado, Yeloqhay, Turonman y yo.
Buen
día y buena compañía eran ingredientes perfectos para una ruta fenomenal por
nuestras caleyas favoritas.
En
La Guía, nos reunimos con otros dos ciclistas con uniforme de Repechinos, a los
que casi no recordábamos de nuestras salidas domingueras, pero Turonman,
tirando de hemeroteca descubrió que eran Mani, y Piti. El primero, tenía más
pelo cuando nos acompañaba en nuestras rutas y el segundo tenía menos ojeras,
seguro que dormía más antes de tener a su “pequeñaja”. Jejejeje
Bueno,
el caso es que nos encantó volver a rodar con nuestros amigos y como buenos
anfitriones les dejamos elegir la ruta.
Mani,
cogió el bastón de mando, y siguiendo su filosofía de :
“la
mejor relación calidad-precio, es subir un par de veces el Mortirolo y volver
rápido a casa”, nos encaminamos Deva para asaltar nuestra “pared favorita”.
En
las primeras rampas, vimos otro ciclista que nos precedía, y que al llegar a la
Plaza de la Llave, nos preguntaba si quedaba mucho. La verdad es que llevaba el
mismo ritmo que nosotros, el típico “trote-ballenero”, que consiste básicamente
en “soplar” por cada poro no nuestra piel, un enorme chorro de sudor
vaporizado.
Cada
uno a su ritmo, unos a ritmo de rock and roll y otros a ritmo de lenta balada,
fuimos llegando al observatorio del Monte Deva.
Allí,
nos encontramos con un gallego que buscaba la zonas del Descenso Endurero. Nos
empezó a preguntar sobre el TC1, el TC2 …y yo pensaba que nos pedía los
impresos de las cotizaciones a la seguridad social. Al final, como lo que
buscaba era las bajadas camikazes, le indicamos las peores que conocíamos,
seguro que nos lo agradeció al final.
Nosotros,
por nuestra parte, seguimos ruta, y con Mani y Piti tirándonos el gancho para
que los siguiéramos, nos llevaron en dirección a La Cuesta de la Vaca, pero
llegamos al cruce de Paragüezos, atravesando el pinar por la trialera.
Y
después, ya metidos en faena, nada, seguimos como si tal cosa hacia el Fariu,
pero también por la zona más corta (y pindia), no “de paseo”, por 4 Jueces.
Ya
en lo alto, nuevo reagrupamiento en el área recreativa para comernos unas
barritas que corrieron por cuenta de Mani, que creo que nos premió por nuestros
esfuerzos.
Fidel
por fin supo quien había terminado con las existencias de barritas del
Mercadona la semana pasada.
Y
aquí, se me ocurrió el título de esta crónica.
Hicimos
una ruta a toda caña hasta el Fariu, vía Mortirolo, para comer allí una barrita
y volver a casa por el mismo camino de la ida a ritmo “alegre”.
Cualquiera
que lea estas líneas, pensará que hicimos una ruta “absurda” (las rutas
“absurdas”, fueron así bautizadas por Mani a aquellas en que nos tocaba portear
las bicis entre el barro por zonas no ciclables), pero nada más lejos de la
realidad.
¿Qué importa la ruta cuando vas con los
Repechinos?.
Sea
cual sea el camino elegido, siempre prevalece la alegría y el buen humor en
todo el camino.
La
verdad es que la ruta nos encantó, tanto por la compañía como por las
sensaciones que quedaron en nuestras piernas, y es que ¿hay algo con lo que
puedas disfrutar más, con la ropa puesta, que una ruta con los
Repechinos?. 10 de cada 9 ciclistas
contestan que no. ¿Te vas a perder nuestra próxima ruta?
Un
saludo a todos y nos vemos en la caleya. WILLY
P.D. ¿Calcetines son ropa no Willy? Si la respuesta es afirmativa...... Soy consciente de que pierdes glamour, pero ganas tracción. Aunque sigo pensando como tu. No hay nada con lo que se pueda disfrutar más con la ropa puesta que nuestras salidas.
Referente al repechin de esti añu merecemoslo todos los miembros repechines, la votacion como siempre sera unanime sigo sin comprendelo pero les normes son les normes y hay que respetales
ResponderEliminarFirmado: Ef