Mostrando entradas con la etiqueta Willy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Willy. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de septiembre de 2017

El equipo A


En el 2017, un grupo de los mejores repechinos fueron condenados por un delito que no habían cometido, (ir por el asfalto mas de un 3% de una ruta de btt), desde entonces sobreviven rodando por les caleyes como caleyeros de fortuna.

Si los necesitas, seguro que andarán en algún “falso llano” o en una buena trialera.
Si los encuentras, síguelos, la diversión está asegurada.



la sidra y el viño Ribeira Sacra


Era tiempo de vacaciones, y todo buen repechín busca unos días de “calma”.
Aunque esta palabra tiene un significado especial en el vocabulario repechín.
“calma” es ir “aquí al lado”, a pasar dos días de auténtico y espectacular btt en una zona inigualable, la ribeira sacra, volver a casa el domingo, y el lunes …. Como si no hubiera pasado nada.
En la ribeira sacra, se practica la “viticultura heroica”, llamada así porque hay que ser auténticos héroes para cultivar las viñas en aquella zona, y para estar a la altura.
Allá que se fue el equipo a de los repechinos para preparar el hermanamiento entre el viño Ribeira Sacra y la sidra.


Y como no podía ser de otra manera, se celebraría con una “ruta heroica”.

Anibal-el playu smith, M. A.-Turonman-Barracus, Javi-Fenix-Guardado y el loco Murdock-Yeloquehay , acompañaron a Vacaciones-Willy, a la ribeira, a preparar por todo lo alto el hermanamiento entre la sidra asturiana y el viño Ribeira Sacra.

-¿Cómo vamos a ir a la ribeira?, en avión, ni de coña, que el aeropuerto de Lavacolla ye más pequeñu que el pasillo de mi casa y seguro que acabamos en Finisterre. (Dijo M. A. Turonman)
-tranquilo, que me compré yo unos mapas en aliexpress y traen hasta la última carretera de Alemania. (dijo Murdock-Yeloquehay)
-Burro!!!!! Si la Ribeira está en Galicia, en España ¡!!!!! No en Alemania!!!!!
-Playu, yo con este loco no voy a ningún sitio.
-no te enfades Turonman, que vamos a ir en la furgo, solo necesito el diseño del ganador del día de las alas de Cimavilla y en un pispas estamos en Galicia. Necesitamos 15 rollos de cinta americana, 8 metros de papel de estraza, y 10 metros de tubo de pvc y cinco sillas del Molinón para nosotros.
-Encargate tu de conseguirlo, Javi. (Dijo el playu)
- Yo me encargo sargento, no hay problema. (dijo Javi-Fenix)
- Pues como no aceleres, entre tanto peinarte, planchar la ropa, dar brillo a los zapatos y limpiar por decimoséptima vez la bici, que lavaste a fondo ayer, va a agriarse la sidra y el viño a pasar de añejo a añojo. (dijo willy).
Un somnífero metido en un bote de cera para la cadena, hizo que M. A. Turonman se durmiera como un angelito y junto con las bicis y el equipaje fuera introducido delicadamente en un container y ……. A volar.
Tres horas mas tarde despertaba camino de bulso.
-donde estamos playu?
-llegando a casa hombre.
-¡¡¡¡si, hogar dulce hogar!!!! (Dijo Murdock-Yeloquehay).
-yo no me acuerdo de nada. ¿Cómo llegamos aquí Javi?
-no lo sé, solo sé que llevo los mismos pantalones que hace tres horas y creo que ya huelo a mofetilla. (dijo Javi)
- vaya panda de margaritos. ¿y vosotros sois de lo mejor del mundillo de la caleya?. Voy a tener que ponerme a trabajar yo, porque veo menos exito en esta empresa que estamos preparando que intentar venderle al playu una doble de carbono con frenos de disco. (Dijo Willy).

Y así fueron nuestros amigos en sus bicis buscando por toda la ribeira el mejor sitio para unir a doña sidrina y a Don Viño.
Madrugaron el primer día con las primeras luces del alba y pese a un frio que calaba los huesos, a los 10m, ya estaban nuestros amigos subiendo trialeras.
-visitaremos el santuario de Cadeiras. (dijo Anibal-Playu)

-sí, para que este loco de Yeloquehay-Murdock se encomiende a todos los santos, porque como volvamos a volar, voy a sacar la mano a pasear y el que va a parecer a un dron volando, va a ser él.
-¿qué te parece el sitio, javi?
-no sé, ya estoy sudando un poco, no habrá por aquí ninguna churri que me pueda ver, verdad?, uno tiene un prestigio que debe de mantener….


-no me convence mucho este sitio para el hermanamiento, (dijo Willy)

Y así siguieron nuestros amigos la ruta. Siguiente parada, Amandi, su famosa bodega, y el mirador de souto chao.



-espectacular sitio. (Dijo Javi)
-sí, no está mal, es de los más bonitos de la zona (dijo Yeloquehay)

-no sé, no lo veo, busquemos otro sitio (dijo Willy)
-ya me estoy cansando de tanto pedalear, si me dais un par de pinzas de la ropa, cuatro pilas de petaca y medio metro de cable, hago un motor para la bici como la que le preparé al froome, y doy palabra de que funciona. (Dijo Turonman)
-no seas aguafiestas Rober, vamos al mirador del duque (dijo Yeloquehay)


Un espectacular paseo por entre los viñedos que estaban siendo “aligeraos” de sus preciadas uvas por los esforzados viticultores hizo que el cansancio no se sintiera en las piernas de los repechinos.



Sube y baja, sube y sube, sube y vuelve a subir, y así toda la mañana sin encontrar el sitio idóneo para celebrar la empresa que se les había encomendado, los repechinos siguieron hasta Vilar de Mouros, donde pararon a reponer fuerzas.

-ya era hora, estoy cansado de esa porquería de barritas energéticas que llevamos comiendo toda la mañana (dijo el Playu).
-di que sí sargento (dijo Turonman), ye comida peor que la que comemos en los vuelos con Yeloquehay.
-que nos trajiste Javi? (dijo Willy)
-moviendo unos hilos he conseguido unos taquinos de chorizo de venado y una tortilla que puede que nos alegre el día. (Dijo javi).

-Javi, me estas sorprendiendo. Parece que debajo de esa apariencia tuya de tío flacuchu y escuchimizau hay un buen paisanin. Mira que tortilla, mira que choricín, y el sitiu…. Yes un genio. Casi podías pasar como que hubieras nacido en turón. (Dijo turonman).


-llevamos medio día buscando el sitio ideal, y no anduvimos ni 20km, paramos 10 minutos y el Willy ya está durmiendo. Está visto que no hago carrera de este equipo. (dijo el Playu).
-ahora vamos a pasar por unos senderinos muy entretenidos y ya veréis como llegamos casi a las puertas de Monforte volando. (Dijo Yeloquehay).

-volando vas a ir tú de una colleja que te doy como te alcance. Por estos caminos no pasan ni los jabalíes, y los pocos que se equivocan, se van a suicidar buscando a los cazadores locales. (Dijo turonman).

Y así, atravesando unos bosques espectaculares de robles y castaños, nuestros amigos seguían su ruta.

Yeloquehay pinchó, y enseguida M. A. Turonman, con un embudo y un abanico puso la rueda de nuevo a tres kilos de presión. La aventura seguía su curso.
La tarde avanzaba y el aire fresco volvía a aparecer. Pero los repechinos saben que la mejor solución contra el frio es una buena trialera, así que siguieron sube que te sube, acumulando metros positivos en sus GPS y recorriendo los preciosos viñedos de la ribeira sacra y sus alrededores.
Se acercaba la noche y decidieron regresar a sus cuarteles generales.


No todo en el mundo repechín es pedalear, así que tras pasar por una duchas reparadora y fría, (que se lo pregunten al playu), nuestros amigos, cogieron la furgo de M. A. Y se fueron a reponer fuerzas a la tasca local “o xugo”.

-¿qué desean cenar los señores?, (preguntó una amable camarera)
- yo, hamburguesa de buey. (Dijo willy)
-eso eso, yo también quiero un buey en una hamburguesa, pero sin ketchup, que me llena mucho (Dijo el Playu).

-yo, churrasco, (dijo el loco Murdock-Yeloquehay)
-estas como una cabra de loco, pero sabes pedir buena comida Jose, así que yo también quiero churrasco (pidió M.A.-Turonman)
-a mí me pones un bistec de puerco doméstico, cocinado a baja temperatura y al punto, presentado sobre una cama de verduritas ecológicas y tomates cherry. (Dijo Javi-Fenix)
-¡¡¡¡¡¡marchando un filete poco hecho con ensalada para el tiparraco modernín de la mesa 5 ¡!!!!!! (Dijo la camarera).

Y así, con un buen barril de “Estrella Galicia” la comida se hizo más llevadera y con los estómagos llenos, nuestros amigos se fueron a tomar un poco el fresco.

-¿y ahora que nos tienes preparado para hacer la digestión y entretenernos un poco antes de dormir, Javi?
-bueno, tengo unos contactos y conseguí que la Toñi y la Encarni vinieran a cantar una poco aquí. A ver que os parece. (Dijo Javi)


-Cagón ros, no hay sidra en la barraca? (dijo Willy)
-vaya berridos que peguen, (dijo Yeloquehay)
-mejor íbamos pa casa, que yo quiero tomar un poco del jabalí guisado que dejamos allí como postre, que me quedó un hueco vacío en el estómago. (Dijo el Playu).
-y yo tengo que poner la parabólica a la bici, para tener wifi-direct , que vi una paellera tirada cerca de casa, y con cuatro tornillos y un poco de cinta de amarrar fardos lo tengo todo montado en un pispas. (Dijo Turonman).

Y así nuestros amigos volvieron a casa a descansar. Aunque tenían más ganas de levantarse y seguir disfrutando de la bici y el paraíso gallego que yeloquehay les enseñaba, que de irse a dormir.

El segundo día, tocaba recorrer algunos miradores y durillos cortafuegos, algún porteo cruzando el rio que antaño alimentaba los molinos de xabrega y visita a nuevos petroglifos hicieron que los kilómetros pasaran sin enterarnos, y en un pispas, nuevamente las ruedas circulaban por otro bosque, esta vez el de castinande, precioso, como todos.







La ruta iba llegando a su fin, y nuestros amigos no encontraban el lugar ideal para el tan esperado hermanamiento y sin casi darse cuenta ya estaban otra vez en casa.
-yo no veo nada especial para el acontecimiento. (Dijo Turonman)
-yo lo veo todo muy bien, pero no sé por cual ubicación decidirme.(dijo Javi)
-yo creo que podíamos hacer aquí. En la plaza del pueblo, en bulso. (Dijo Yeloquehay)
-muy buena idea Jose, (dijo Willy). No hay nada como estar en casa.
-¡¡¡¡¡¡eso eso, y asamos unos jabalíes en una hoguera en el centro de la plaza, como Asteríx y Obelíx para sellar la unión entre Asturias y Galicia, entre la sidra y el Ribeira Sacra ¡!!!!!!. (Dijo el Playu).


Y así, tras pasar unos días disfrutando de los paisajes gallegos, nuestros amigos decidieron darse otro homenaje de pulpín y patatines para celebrar la idea.
Bueno, todos no, allí Javi-Fénix, en vez de pulpo pidió “un caldo de vegetales locales, sazonado con unos tubérculos de la zona , cocido a fuego lento y en cocina de leña de roble y con su toque exacto de sal, y con cubertería de plata para degustarlo).
Y claro, acabó como el bardo del pueblo de Asteríx y Obelíx, amarrado a un árbol y con un pañuelo en la boca, mientras los demás hacíamos correr los botellines de “Estrella Galicia” como si aquello fuera una boda.
Y así se celebró la esperada fiesta del hermanamiento, que seguro que será recordada en los libros de historia de la Ribeira Sacra.


      Fin.

martes, 27 de junio de 2017

SEIS “GUELINOS” Y UN BIBERÓN

Cinco de la mañana en la Residencia Geriátrica Nuestra Señora de la Santa Trialera.
En la habitación 34, el abuelo Trasmi se levanta “rápidamente” para bajar al jardín y coger un par de limones para hacer limonada energética.

Suena un despertador y Willy abre un ojo. Recién incorporado a la “elite” de los “Septuagenarios” de la residencia, ya se toma las cosas con calma, bueno, con más calma que cuando era más joven, y eso que parecía imposible.
El Padre Yeloquehay, ya peina canas, pocas, pero alguna le queda, las “supervivientes” de sus  Retiros espirituales por la Riboira Sacra con sus compañeros de la Residencia en sus años mozos.
Ya lleva varias horas levantado, desde los “maitines”, y sus viejos huesos ya empiezan a pedir un descanso.
La habitación de Turonman estaba vacía. No había celador que pudiera con él. En cuanto se apagaban las luces, cogía su multiherramienta y bajaba al almacén donde ponía al día y ajustaba todas las sillas de ruedas y los andadores.
El día anterior Willy había intentado cambiar un fusible al motor de elevar la cama y se había cargado los plomos de toda la residencia y el motor de la cama, y Turonman había pasado la noche reparando la avería.
Un “jovenzuelo” a punto de entrar en el “Club de los 70”, Kike, era el “azote” de la Residencia.
Siempre repetía las mismas batallas de cuando era joven a sus compañeros :
-A mí, de chaval, me llamaban Kike de la Jungla, porque era una fiera.
- Si, y ahora también te llamamos así, porque roncas como un verdadero animal .
Le contestaban sus amigos entre risas y toses.
-¡¡¡Esto es absurdo!!!! Devolvedme mis pañuelos de hilo, que hoy voy a subir el Mortirolo y los necesito.
O sino me llevo una sábana y la corto a mordiscos ¡!!!.
Decía Mani, pero nadie le hacía caso, porque sus últimos dientes se los había llevado “el ratoncito Pérez” hacía ya más de quince años.
El desayuno, con sus dosis diarias de anti inflamatorios, pastillas para el riego, infusiones para la circulación, capsulas para el colesterol y más y más medicamentos, llenaban las bandejas.
Hoy es domingo, y uno de los voluntarios viene a sacar de paseo al grupo de los Repechinos.
Todos han abandonado sus sillas, sus andadores, sus “taca tacas”, y sus cómodos sillones eléctricos y estaban listos con sus bicicletas  a la puerta del garaje.
-Hoy voy a salir a darlo todo, pero necesito mi chubasquero de la suerte, que hay una nube allí en Avilés y creo que va a llegar aquí.
 Decía Trasmi debajo de su mascarilla de oxígeno.
- Yo hoy no voy a forzar mucho, estoy entrenando “a pulsaciones”  y no puedo salirme del programa que me puso mi personal-trainer.
Decía Willy ajustándose bien el pañal para que no se le viera debajo de su culotte de talla XXXXXL.
-Pues yo me he metido un “ciclo” para ir sobrado y haciendo “caballitos” hasta subir al Picu del Sol.
Decía Kike, intentando coger el manillar que se le escapaba debido a que su compañero “el Parkinson” le acompañaba.
-Ya cambié el rodamiento del pedalier por el de la silla de ruedas del Playu que pesado 15 g. menos y tiene un coeficiente de rozamiento de solo 0,0000333. Con eso, no me vais a ver más que la coronilla en toda la ruta.
Decía Turonman.
Y así, reunidos como en los viejos tiempos, o mejor como en sus “jóvenes tiempos”, estaban nuestros amigos esperando por su guía.

A las 9,15 apareció Lynuxín, un sesentón al que la barriga le pegaba en la barra de la bici y que aunque dejaba “melena”, era de los que se peinaban con “raya central súper ancha” .
-¿Quién ye esti “paquete”?
Preguntó Trasmi.
-Pa mí que nos quieren engañar, vaya piltrafa de tío.
Este no llega ni al final de la Senda de la Camocha
Decía Willy.
-Y con una bici eléctrica. Vaya vergüenza. Ni ye paisano ni nada. Allá por el 2017 lo hubiéramos quemado en la hoguera a los pies de Pelayo cualquier domingo por la mañana.
Decía Turonman.
-Y encima sucia. Yo no me pongo a su lado, no me vaya a manchar.
Decía Mani.
-Ta aquí porque tien que haber de todo en esti mundo.
Decía Kike.
-Bueno chavales, vamos a dar un paseín tranquilo, haber hasta donde llegamos.
-Más lejos que tú, seguro, decía Trasmi.
-Yo no lo espero más de cinco minutos en la primera trialera, decía Willy
-¿No hay otro voluntario?, me da vergüenza que me vean con este barrilete, decía Mani
-Nada, pegamos un par de demarrajes subiendo al Picu del sol y que El Señor lo acompañe, decía Yeloquehay.
Y así emprendieron nuestros amigos la ruta dominical.
En los primeros compases, el Yogurín Lynuxin iba sobrado, con los “abueletes” a rueda.
Enseguida Turonman y Willy “sugirieron” un falso llano que hizo asomar una sonrisa en el rostro de Yeloquehay.
Una vez arriba, hubo que parar, para desenrollar la lengua de Lynux del eje pedalier.
Los abueletes, sonriendo y esperando que el guía recuperara el aliento.
-Vamos hasta el bosque de Muño, dijo Kike
-Mejor volvemos ya, no vaya a ser que os de un telele y tenga que llamar a helicóptero del Sespa para que os venga a buscar. Decía Lynux.
-Solo una última subidina, dijo Trasmi. Aquí arriba, donde la Pieza H, que tengo que mirar las antenas que tengo allí.
-“Putos abueletes, están todos dopados hasta las orejas, sino ye imposible que aguanten tanto”, pensaba Lynux.
-Bueno, qué. ¿Usamos unos piñones más pequeños ya?, que estoy cogiendo frío de ir tan despacio, dijo Turonman.
-Ya era hora, bajamos a paso de tortuga, y subiendo nos pasan hasta los caracoles, decía Kike
-Si, pero no podemos llegar hasta la Residencia sin el “paquete” esti de guía que nos mandaron hoy, sino no nos van a dejar salir más, decía Willy.

-Bueno, el Señor nos lo ha mandado, así que hagamos  nuestra buena obra de hoy y dejemos que se crea que nos está dando “cera”.
Rezaremos para que el próximo domingo el voluntario que nos manden no necesite unes ruedines atrás como esti, decía Yeloqueahy.
-¿No tiene gps?, pues tiramos y lo esperamos en el bar de enfrente de la Residencia tomando algo mientras llega.  Qué vergüenza, ¿cómo se atreve a traer un uniforme de Repechín?,  Seguro que lo compró en unos Chinos, decía Mani.
Y así, tras un quórum, decidieron  volver nuestros amigos,  por la senda y por la carretera hasta dejar sus bicis en el garaje a la espera de la próxima ruta.
-Bueno chavalinos, espero que hayáis disfrutado de la ruta, y ahora ya a descansar hasta la semana que viene. Dijo Lynux.
-jejejejeje si, si, vamos a descansar, pero tu vete a ducharte, porque tienes una sudada como si hubieras andado en bici. Jejejejeje, se rieron todos los abueletes.
-Oye, y si hacemos una clase de spining par sudar nosotros un poco?, dijo Trasmi.
-¡¡¡¡¡Siiiiiiiiii!!!!!!.    Fue el grito unánime de los“Old Repechins”.

Y así, recuperando sus muletas, sus collarines y sus fajas y tacatacas, nuestros amigos volvieron a su rutina, esperando que llegara el próximo fin de semana para volver a salir con sus bicis y disfrutar de su afición, y de paso recordar sus años jóvenes……
Un saludo a todos, y nos vemos en la Trialera, y no en la residencia Nuestra Señora de la Trialera jejejejeje      
                                                  WILLY







martes, 14 de marzo de 2017

LA PENITENCIA DE LOS REPECHINOS

La silueta de la abadía de Canonprint, se perfilaba con una enorme luna llena a sus espaldas.

Era el lugar más temido del Reino por los Repechinos.
Era la morada de Fray Yeloquehay, y todos sabían que quien cruzara aquellas puertas, tal vez no volviera a disfrutar de las embarradas trialeras  ni de los falsos llanos que abundaban en los bosques.
Unas nubes negras se acercaban, y la oscuridad de la noche no auguraba nada bueno.
Cinco Repechinos habían sido llamados por el fraile.
Cobijados bajo sus hábitos azules, cruzados por la Sagrada Cruz amarilla y con sus cabezas cubiertas por la larga capucha, entraron arrastrando sus alpargatas los llamados a la audiencia.
Los altos y gruesos muros no invitaban mucho a la visita, y menos, al ver a los negros cuervos que hacían de “anfitriones de bienvenida”.
Nada más que los Repechinos cruzaron el puente levadizo, los pajarracos emprendieron el vuelo lanzando graznidos, tal parecía que avisaban a Fray Yeloquehay, de la llegada de nuestros amigos.
El fraile estaba frente al fuego, mirando las llamas,  en una gran sala, casi a oscuras, solo iluminada por cuatro grandes cirios, con las manos cruzadas a la espalda.
-          ¿Estáis todos?
-          Si padre.
Uno de los cuervos, que siempre estaba cerca del religioso, salió volando y emitió un gran graznido.
-No veo al Playu, ni a Lynux, dijo el sacerdote sin ni siquiera volver la mirada hacia los Repechinos.
-El Playu fue a una peregrinación y Lynux está en un retiro espiritual
Dijo uno de los asistentes.
-¿Apostarías tu bicicleta porque esa afirmación que haces es cierta?
Dijo Fray Yeloqueahay.
Un escalofrió recorrió la espalda del que había hablado, y los pelos de su nuca se erizaron al ver que el cura levantaba la cabeza muy lentamente y clavaba en él sus fríos ojos.
-Yo….. me dijeron que iban a…..
-Tranquilo, me ocuparé de ellos en breve.
Los caminos del Señor son …… impredecibles.
Al Playu le tengo reservada una estancia en la abadía del obispo KFC, un clérigo llegado de las Américas y que cría gallinas y pollos que son su única comida.
Y en cuanto a Lynux, tendré que pensar alguna sorpresa, pues ha llegado a mis oídos que tiene gastada la pintura de la barra superior de su bici de tanto frotarla con la gran barriga que luce últimamente.
Las gargantas de los Repechinos estaban secas, el prior estaba enfadado, sus vidas valían menos que una cámara pinchada.
Fray Yeloquehay levantó la cabeza. Su capucha cayó sobre sus hombros y un destello de luz brilló en su diente de oro.
¡¡¡¡ Estaba sonriendo!!!!!
Eso era mucho peor.
-          Los Repechinos se están relajando, están cogiendo el lado fácil.
      No hago más que escuchar escusas. Que si me dormí, que si tengo comida familiar, que si va a llover, que si no tengo a punto la bici…..
No me gusta el cariz que está tomando esto, así que para que purguéis vuestros pecados, haremos una ruta para purificar vuestras pecadoras almas.
No tenéis prisa hoy, ¿verdad?
(dijo mirando a Trasmi)
-No padre
(contestó este)
-¿No tendréis una comida de empresa hoy vos, verdad?
(dijo mirando a Motorini)
-No padre
-¿No tendréis que ir hoy a vuestras posesiones más allá del puerto, verdad Turonman?
-No padre
- y vos Mani, tenéis que lavar la bici hoy?
-No padre
-¿Y vos? ¿No tendréis ningún viaje preparado para hoy, verdad?
El ábito de Willy no tocaba su piel. Unas gotas de sudor bajaban por su espalada pese al frio que imperaba en el gran salón.
Intentó tragar saliva, pero su boca estaba más seca que la cadena de la bici tras una ruta veraniega.
Intentó contestar, pero solo un susurro salió de su garganta.
-          No, padre

-Bien, como veo que no tenéis planes, nos vamos a Nava.
Si tras la ruta veo que la apatía y la vagancia siguen con vosotros, pararemos en el Palacio de la Ferrería, allí el Padre Bocanegra, enviado por la Santa Inquisición, tendrá unas palabras con vosotros.
Y así. Al alba los Repechinos estaban en el pueblo de Nava, como había “sugerido” el fraile.


Casi sin palabras prepararon sus bicicletas.
Encomendaron sus almas al Altísimo, ciñeron sus cascos, se colocaron las gafas y tras escuchar los “clic” que indicaban que sus calas estaban en sus pedales, comenzaron a mover sus bielas.

Tras unos kilómetros disfrutando de las aldeas cercanas, la ruta comenzó a “picar hacia arriba”.

El grupo iba compacto. Nadie quería ir el último ni descolgarse ni un metro.
La llegada a la cima de la Collada de Maza dejó coger un poco de aire a los esforzados Repechinos.


-       Os  estáis portado. Me gusta lo que veo. (decía Fray Yeloquehay)

Un amago de sonrisa se perfilaba en los rostros de los ciclistas, a la vez que unas gotas de sudor resbalaban por sus frentes.
La ruta seguía, en silencio, solo se escuchaba el chapoteo de las ruedas en algunos charcos, y el sonido de las cadenas al cambiar de piñones.


El silencio, las miradas furtivas a ver si quedaba algún compañero detrás de ti y el vistazo a ver si faltaba mucho para coronar la siguiente “rampa” era lo único que se notaba en la ruta.
Les Cuerries y sus famosos “falsos llanos hormigonados”, quedaron atrás, pero no se escuchó ni una queja.


Alguna bajada rápida y un incendio en el camino jalonaban la ruta.

Paisajes de ensueño para descansar sin prisas, justo lo que no tenían nuestros amigos hoy.
La última subida nos llevaría hasta Les Praeres, alto desde el que se puede ver hasta el Fariu.

Todo el mundo “apretaba el culo” lo que podía.
-          ¿Se te ve un poco cansado Motorini?
(preguntó Yeoquehay)
-¡¡¡No padre!!!!
(se apresuró a contestar Motorini a la vez que bajaba un par de piñones y su rueda delantera casi buscaba el cielo)
-Pararemos a tomar un refrigerio en el bar.
Os habéis portado muy bien. La media de velocidad ha sido muy buena y el grupo ha ido compacto en todo momento. Veo que aún hay buenos mimbres aquí.



Y así, el grupo hidrató sus gaznates de cerveza fría y sus piernas recuperaron la circulación sanguínea.
La alegría ya imperaba en el grupo y la bajada hasta Nava fue vista y no vista.
Eso sí, hubo que parar en Prá a refrigerar los discos de freno en el rio, pues más de uno los traía al rojo vivo.
Ni siquiera la pequeña y última “tachuela” de llegar a Piloñeta se interpuso en el camino de los Repechinos. La pasaron como si sus pies tuvieran alas.
Y así, con una sonrisa en la cara, los participantes en la ruta llegaron a sus carromatos y recogieron sus bicis.
Una mirada temerosa a Fray Yeloquehay  hizo que los Repechinos vieran una sonrisa en su cara.
-Hoy os habéis portado como auténticos Repechinos, estoy orgulloso de vosotros, pero no os relajéis, o tendré que volver a “disfrutar” de otra ruta con vosotros.
Ahora, Podéis ir en Paz.
Por Nava from Yeloquehay on Vimeo.

Y así, los Repechinos volvieron a sus casas alegres y contentos. Satisfechos del trabajo bien hecho y sobre todo, felices de conservar toda su piel y su cabeza sobre los hombros, cosa que no habría sido posible si el enfado de Fray Yeloquehay hubiera llegado a mayores.

                                                                WILLY