sábado, 12 de mayo de 2012
jueves, 10 de mayo de 2012
miércoles, 9 de mayo de 2012
El Giro de italia visto de otra forma
Me parece que me empiezo a plantear seguir las retransmisiones de las etapas del Giro. Eso a pesar de que no suelo seguir ninguna competición de ciclismo por televisión.
domingo, 6 de mayo de 2012
EL DIA DE LA MADRE
La
celebración del día de la madre no podía ser otra, en el ambiente repechinero,
que rodando en bici. La ruta le correspondía a Kike y el resto fuimos sus fieles
escuderos.
En
Pelayo, nos encontramos Rubi, Kike, Milín, Yermano, Turonman, Transmisiones, Sargento
Playu, que llegó más tarde de lo habitual porque en el trastero se encontró con
su jaca pinchada, Marcos, amigo de Rubi que esperemos se vuelva a animar en
próximas ocasiones, YLQH y el escribiente, Trancas.
Nos
dirigimos en búsqueda de Manny, pero se encontraba por tierras vecinas,
reconociendo el terreno para su próxima incursión ( El soplao ).
Faltaron
algunos habituales, Janjun, que se encontró a las cuatro de la madrugada del
sábado poniendo un mensaje en el foro indicando que debido a un chuletón y un
Gin Tonic, no acudía a nuestra cita. Peter Stone, que también se encuentra
preparando el Soplao, pero este está debajo de un cocotero en las Islas
Canarias, y también notamos la ausencia de Casco loco, del cual no tenemos
noticias suyas.
Por
el camino de la senda del Peñafrancia nos encontramos con Piti.
Emprendimos
ruta dirigiéndonos a un terreno conocido, Cabueñes, que subimos por caleyinas
hasta la carretera del Alto del Infanzón, para luego descender hasta el río de
la Ñora, la verdad que con toda la lluvia caída estos días el terreno se
encontraba más húmedo de lo habitual.
Subimos
por las piedras en dirección a Quintes, la subida de mano pie a tierra, y
particularmente, notaba el corazón a 100 por hora, cosa que el Playu, y compañía
aprovecharon para meterse conmigo, y es que uno no se puede poner uno ni malo,
pero no os preocupéis que esto no va a quedar así ni mucho menos..jajajaja…ya
os tocará, apunto….
Llegamos
a una playa, bueno por decir algo, ya que el regodón era lo que sustituía a la
arena, eso sí ambiente paradisiaco, que alguno aprovechó para contaminar
limpiando los pinrreles en el agua dulce y cristalina.
Sacamos
la foto para la posteridad, y continuamos ruta, otra vez nos tocaba atravesar
un prado y es que anteriormente, unos paisanos del lugar nos comentaron que por
donde habíamos subido si por el prao o por el camino, y como mentimos como
bellacos les dijimos que por el camino por supuesto, pero pensamos que la gente
es gilipollas y como el prado fuera suyo todavía se estarán acordando de
nosotros..jajajjja.
Salimos
a Quintes y buscamos una ruta para poder descender hasta el lavadero, y pasar
el riachuelo, para finalmente subir a la iglesia, y como no tenemos ni puta
idea tuvimos que preguntarle a una paisana, que nos respondió de puta madre,
diciéndonos que el camino no tenía salida, y como les parecía a alguno de los
repechinos que había dejado el sonotone en casa le preguntamos a su marido que
nos respondió lo mismo.
Por
estos lares y buscando el descenso al riachuelo, Kike me comentó su relación
con Santo Domingo, y hasta aquí puedo contar, y ya que ví que me daba chance
también le conté yo….jajajajjaaja.
Por
fin tras dos horas, o eso me pareció a mí encontramos la ruta, y nada más
entrar en el barrizal Piti besó el suelo, se dolía de la rodilla pero
aparentemente sólo fue el golpe, algún cabrón preguntaba que si no había dado
un golpe en la cabeza no pasaba nada, en fin…la flema británica.
Cruzamos
el riachuelo y pa rriba acarretando la bici , Rubi comentaba que lo avisáramos
para la próxima para traer los playeros…jajjjaja
Volvimos
a descender, al río de la Ñora, esta vez por la carretera y en la primera curva
noté que iba pinchado de la ruta delantera, en el Molín de la Ñora tuve que
hinchar gracias a la colaboración de Yermano, subimos hasta la Cabaña, y coño allí estaba
Barrancas, las malas lenguas comentaban que ya sabía la ruta y que por eso fue
tan pronto a currar.
Nos
dividimos, y espero que todos hayan llegado a casa felices y sanos.
Por
cierto, he de comentar que la ruta ha sido maravillosa, Kike eso sí avísame
para la próxima ya que me vas a obligar a adelantar el paso a Tubeless porque
no gano para pinchazos…jajajjajajajaja., y eso que te advertí en la salida, que
no llevaba ni cámara ni bomba….jajjajaja
Se
que la crónica no ha sido en prosa poética como acostumbra YLQH, pero al
parecer sólo nos puede alumbrar con su sapiencia en determinadas
ocasiones…toma…jajjajaja
viernes, 4 de mayo de 2012
martes, 1 de mayo de 2012
En defensa del Reino.
Llegan al reino rumores de guerra. Los vientos del sur traen consigo el
sonido de miles de hombres desplazándose hacia septentrión. Las tropas moras
parecen encaminarse a la villa costera de Luanco con intención de saquearla.
Las aceifas berberiscas son temibles y dejan tras de sí regueros de sangre y
fuego.
El rey Sargento I el Playu convoca a todos sus condes a la sala de guerra
del palacio de Cuatro Caminos el día de San Laborum, primer día del quinto mes de este año 2012 de
nuestro Señor. Los nobles más destacados del reino acuden a la llamada del
soberano, allí se encuentran Rubiera el Cuerpo, veterano entre los fieles a su
majestad. Desde´l Picu el Prudente, procedente de las tierras montañosas del
reino, Pedro II Transmisiones, conde palatino que acompaña al monarca desde la
capital, Cima de la
Villa. Roberto el Hombre de Turón, recién llegado de una
expedición de reconocimiento por sus feudos. Pedro I la Piedra, leal servidor
perteneciente a una de las estirpes guerreras más destacadas de este territorio
norteño, al que se unirá, con leve retraso, su hermano Piti, atareado esta
temporada, preparando una incursión a tierras cántabras en breve tiempo junto a
alguno más de los bravos que hoy no pudieron acudir por inexcusables
obligaciones en sus respectivos condados. Cortés el Irónico, caballero recio,
de tan afilada lengua como espada. Alejandro Janjun , el más diestro en el combate cuando
los frías nieves cubren el terreno, al que escoltaban tres ilustres más que
acudían a la llamada, Daniel y los Alejandros, del mismo nombre pero diferente
linaje, uno de ellos portando un extraño
artefacto del que decían dejaría constancia de todo aquello que fuera
sucediendo, alguno insinuó que en su interior se encontraba un pequeño
escribano, tal vez discípulo de aquel beato de Liébana, que no perdía detalle
de lo que acontecía a su alrededor. Por último este que escribe, José Ylqh el
Melero, cuyas únicas gestas son el haber acompañado a los descritos en muchas
de sus campañas guardando la retaguardia del ejército.
Se inició el camino a la hora de laudes. Emprendió la marcha el monarca
después de tomar la decisión de desplazarnos por terrenos agrestes, evitando
las rutas más rápidas y cómodas en las que las huestes sarracenas, que nos
superaban en número, podrían infligirnos graves daños. Desde Jove ascendimos hasta las proximidades
del antiguo asentamiento astur de la
Campa de Torres.
Una vez en lo alto encaminamos nuestras
tropas hacia la llanura de Aboño. En el descenso la montura del Hombre de Turón
sufre un corte en una de sus patas, asistido por el propio soberano y por
alguno más de los caballeros, se unió al resto de nosotros en el llano.
Cruzamos el rio Aboño adentrándonos en tierras de Carreño, apenas ya nos
despegaríamos de la costa el resto del camino. Tuvo que abandonarnos en estos
lares uno de los nobles que habían acudido junto a Janjun, impedimentos
insalvables aconsejaron su regreso.
El condado de Xivares fue quedando también
atrás y asomados a peligrosos acantilados alcanzamos el antiguo asentamiento de
Perlora, saqueado y derruido en tiempos no muy lejanos, tiempos de guerras
intestinas en las que diferentes facciones se disputaban el poder. Mientras lo
atravesábamos algunos de nosotros
recordábamos el pasado esplendor del lugar del que, los de más edad, pudimos
disfrutar antaño.
La entrada en Candás la hicimos recorriendo su vía principal sin
impedimento alguno, pues sus gentes se mantienen afines al la dinastía
reinante. Abandonamos la villa por una senda que, en pronunciado ascenso, nos
acercó al faro y más tarde al camposanto.
Reagrupamos nuestras fuerzas antes de
ponernos en movimiento nuevamente hacia Antromero. Para no delatar nuestra presencia nos vimos
obligados a descender a las playas y vadear crecidos ríos que desbordaban sus
frías aguas en el mar Cantábrico.
Ya estábamos muy cerca de enfrentarnos al enemigo. En breve reunión se
decidió hacia dónde dirigir todo el grueso de nuestro ejército, intentando
arremeter por sorpresa y en un único golpe pues empezábamos a sentir el
cansancio del camino.
Fue la tahona de la población el objetivo elegido. Las huestes caldeas, probablemente alertadas
ya de nuestros movimientos y sabedoras de nuestra fama de aguerridos soldados,
habían desistido en su incursión de saqueo. Pudimos celebrarlo en magnifico
banquete, alguno aprovecho para aprovisionarse de ricos manjares que llevar a
su castillo.
Con el fin de asegurar el territorio, los hermanos Pedro y Piti regresaron
por la calzada principal, el resto desandamos el camino, escuchando al conde
Rubi renegar de su palafrenero y jurando aplicarle un severo castigo.
La paz continua en el reino pero seguro que el futuro nos volverá a traer
de nuevo a los caminos. Pero eso ya será otra historia.
Un día de tregua.
9:00 Plaza del Marqués.
Ya ayer Peter Stone había comunicado que el temporal de lluvias que no nos
abandona últimamente, iba a dar una tregua. La afluencia de miembros fue
notable, el Sargento, Turonman, Desde´l Picu, Peter Stone, Casco Loco, Yerman,
Transmi y un servidor,Ylqh. También estaba allí Ferre pero solo para levantar
acta notarial de los ausentes para luego poder hacerles llegar una solicitud
formal de justificante (sí, va por ti Trancas, espero que tengas una buena
escusa, y tú Willy, ya vas enviando copia del pasaporte con el sello de la
frontera de algún país centroeuropeo) firmado por sus tutores.
Nos encaminamos hacia la
Guía para recoger allí a Manny y a Janjun.
Seguimos por la senda de Peñafrancia donde se nos unió Piti. Ya estaba completado el
grupo.
Subimos hacia Deva por el
camino que va a la derecha del camping, en continuo ascenso hasta el aparcamiento
enfrente del observatorio.
Breve parada para reagrupar, un pequeño mordisco a las barritas para reponer algo de energía y de nuevo sobre las bicis en dirección al cruce del Fario. Tras pasar la parada de autobús que hay nada mas bajar de Deva, alguien insinuó que era buen día para intentar subir por el camino de la caseta (no digo quien era, bueno, solo doy una pista, ye roxu, no creo que nadie lo adivine) no hubo unanimidad, parte del grupo utilizó la subida habitual, la que dicta el sentido común, y otros hicieron el vano intento por la mencionada.
El pie a tierra fue inevitable a pesar de que el firme estaba mejor que otras veces, hoy ese fue el único tramo en el que hubo que descabalgar. Nuevo reagrupamiento en el cruce y hacia abajo esta vez por la cuesta de la vaca, también con muy buen firme y menos peligrosa, estas circunstancias hicieron disfrutar como niños a alguno que otro realizando adelantamientos por el interior con derrapadas incluidas, eso sí, magistralmente efectuados y para deleite de los presentes.
Breve parada para reagrupar, un pequeño mordisco a las barritas para reponer algo de energía y de nuevo sobre las bicis en dirección al cruce del Fario. Tras pasar la parada de autobús que hay nada mas bajar de Deva, alguien insinuó que era buen día para intentar subir por el camino de la caseta (no digo quien era, bueno, solo doy una pista, ye roxu, no creo que nadie lo adivine) no hubo unanimidad, parte del grupo utilizó la subida habitual, la que dicta el sentido común, y otros hicieron el vano intento por la mencionada.
El pie a tierra fue inevitable a pesar de que el firme estaba mejor que otras veces, hoy ese fue el único tramo en el que hubo que descabalgar. Nuevo reagrupamiento en el cruce y hacia abajo esta vez por la cuesta de la vaca, también con muy buen firme y menos peligrosa, estas circunstancias hicieron disfrutar como niños a alguno que otro realizando adelantamientos por el interior con derrapadas incluidas, eso sí, magistralmente efectuados y para deleite de los presentes.
Una vez abajo se produce
el primer abandono, no por problemas técnicos o quiebra física, no, no,
compromisos sociales son los causantes del abandono, el sargento se nos va, eso
sí, por la cuesta la vaca pa arriba.
Continuamos hacia la Collada, cruzamos la carretera de la Pola y subida de nuevo para alcanzar el camín de los bomberos. Seguimos hacia la fábrica de callos y una vez llegamos al desvío al Picu Sol nueva propuesta, subir hasta él, nuevamente también diversidad de opiniones, resultado final 50% hacia el picu y 50% hacia Gijón. En el primer grupo Turonman, Desde´l Picu (no podía ser de otra manera), Janjun, Manny y servidor. En el segundo, Piti, Yerman, Peter Stone, Casco Loco y Transmi.
Continuamos hacia la Collada, cruzamos la carretera de la Pola y subida de nuevo para alcanzar el camín de los bomberos. Seguimos hacia la fábrica de callos y una vez llegamos al desvío al Picu Sol nueva propuesta, subir hasta él, nuevamente también diversidad de opiniones, resultado final 50% hacia el picu y 50% hacia Gijón. En el primer grupo Turonman, Desde´l Picu (no podía ser de otra manera), Janjun, Manny y servidor. En el segundo, Piti, Yerman, Peter Stone, Casco Loco y Transmi.
Hacemos cumbre y
descendemos por el camín de la cantera hacia la Camocha, cogemos la senda verde
orillando el Piles y regresamos a la villa de Jovellanos.
50 km. aproximadamente y
casi 3 horas de pedaleo. No estuvo mal para un día de tregua atmosférica.
P.D. ¡Felicidades
Sargento!
P.D. 2 La P.D. primera va con 24 horas de retraso por problemas del ciberespacio.
P.D. 2 La P.D. primera va con 24 horas de retraso por problemas del ciberespacio.
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