miércoles, 13 de junio de 2012

"PIKETES EN LA CALEYA"

Una brigada del BTT Repechín se encargó hoy de patrullar por "les caleyes" que dan acceso a la zona de Peñamea, tratando de evitar los temidos cortes de caleya que están sufriendo en la zona durante la últimas fechas.
El día prometía, y las expectativas se vieron sobradamente cumplidas, ya que esta brigada tuvo más éxito que el comando anterior enviado por el BTT Repechín. Algunos dicen que el organizador "intelectual" de cada una de las expediciones es el responsable de los resultados.
Eso si, hay que decir que hoy no hubo empanada ni caja de sidra, solo un bocadillo o un pinchín que cada integrante portaba para tal gesta. 
Disfrutad de las imágenes como nosotros disfrutamos hoy del paisaje y del entorno, puesto que la crónica es corta y concisa.
“Al alba y con tiempo duro de levante …. con fuerte levante, 35 nudos de viento, salieron cinco valientes repechinos, cuatro repechinos uniformados que transportaban equipos de operaciones especiales, con un total de 27 velocidades que llegaron a la collada pelúgano a 1016 metros de altitud y otro repechín de incógnito realizó por la zona misiones de apoyo e investigación”




































 Por último el track en Sports Tacker haciendo clic aquí.
 

martes, 12 de junio de 2012

RUTA A CIEGAS (PARTE II)


Nos despedimos en Llanera de los que tenían obligaciones, estaban recién llegados, tenían alguna lesión, etc. Bueno, al final quedamos seis, y tras salir de Llanera, dejamos atrás Lugones. Tomamos por detrás el Naranco, la verdad  que las primeras rampas se las traían, si no que se lo digan a Manny, que tras ver un 31% de desnivel positivo, se elevó su rueda delantera y se cayó contra el mato destruyendo a su paso el cierre, algunos bien pensados le indicamos que se lo iban a reclamar.


 
 

Dejamos esos repechos iniciales y duros para salir a una carretera ancha, y luego por caminos fuimos ascendiendo al Naranco.
 
 
 
 
 

Poco antes de llegar al Cristo, decidimos parar para comer, llovía de forma exagerada pero nos resguardamos debajo de unos árboles. Menos mal que tras la comida dejó de llover ya que pensamos que se nos caía la ruta y teníamos que regresar en tren.
 
 
 
 
 
Tras un breve repecho, llegamos al Cristo, vaya frio que hacía, menos mal que pronto entramos en calor. 
 
 



Descendimos en dirección a San Cucao para pasar al concejo de Illas. En un bello paraje, a la ribera de un rio, y tras pasar por una zona empedrada, la rueda trasera del Sargento Playu dijo basta, y eso que llevaba mocu.
 
 
 
 
Que pena que no acudió a la cita el Cuerpo porque si fuese así, el Sargento le diría que lo del mocu era una chorrada y que no servía para nada. La verdad que me resulto raro que se uniese a las nuevas tecnologías, pero al final, ya vi que no me equivoque nada. 
 Tras la reparación y un breve rodar, Yogurín dijo basta, y decidió volver a casa. Fue una pena ya que no quedaba mucho, en relación a lo que tuvo que hacer sólo, supongo que el regreso le haya pesado.
 
Después de la hora de la comida buscábamos un sitio para tomar café pero nos resultó imposible parece mentira que quizás tras una treintena de kilómetros no encontramos un puñetero bar en toda la ruta.
 
 
Ya llevábamos 65 km y nos tocaba ascender al Pico Cuervo, subida de órdago que a mí particularmente, se me comenzó a atragantar. Y llegó el momento de Manny, llevaba ya un rato picándome debido a mi bajada de rendimiento, así que decidimos subir el Gorfolí, pico que en la ruta realizada por los Pelayos, llamada "la impensable", no se ascendió.
Que contaros, cada uno por su lado, pico y pala y para arriba. Por fin, en el alto, dimos las gracias a Manny, porque tenía razón, fueron una de las mejores vistas de la ruta, por no decir la mejor.
 
 
 
 
 
Descendimos hacía Avilés, y ya en el concejo de Corvera decidimos hacer un descanso para tomar un café, como nos entró, eran las cinco y veinte, y tan sólo nos faltaba una veintena de kilómetros para llegar al hogar.
 
 Pasamos por el embalse de Trasona, en donde había una competición de piraguas. El Playu paró a soltar la parpayuela, que cosa más rara sino habló nada en toda la ruta.
 
Cada repecho que había parecía un auténtico Mortirolo, pero bueno, ya pensábamos que no faltaba nada. Nos dolían las piernas, los pies, el culo, la cabeza,…vamos todo el cuerpo pero ya estaba.
Pasamos al lado del Valle, y el camino ya era llano, plato grande corona pequeña y a rodar.
 
Salimos en Veriña,  nos encontramos con la familia de Manny, que nos pitó, y por mucho que intentó, no pararon a recogerle.
Por fin, terminó la ruta en diez horas y media. Para no conocer nada del recorrido, particularmente, me parece una gozada, y pienso que debe convertirse en una clásica.
 
 
 Terminamos YLQH, Sargento Playu, Turonman, Manny, y Trancas.