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miércoles, 11 de abril de 2012

Penitencia en bici

El día de jueves Santo me dirigía hacia León con pocas expectativas de poder disfrutar de la bici durante los días posteriores. Sobre todo después de hablar con mi hermana y comunicarme que en esos momentos chispeaba nieve.
Como tengo más moral que el alcoyano en esta ocasión me hice acompañar por mis dos bicis “Montuna” y la flaca.
El jueves nada más llegar el tiempo estaba tal y como me habían dicho por teléfono lluvia y frío. A la hora de comer empezó a parar un poco la lluvia y durante la comida insinué que podría intentar dar un paseo a la tarde.
A eso de las 4:30 desafiando un ligero orbayo que caía a veces y algunas nubes negras que se veían a lo lejos me cambié y me dispuse a dar un paseo con la recién marcada “montuna”.
Montuna "marcada" con el sello de la casa


Salí de casa con el Chubasquero puesto, pero unos 20 minutos más tarde lo quité, sin fiarme mucho del tiempo pero en esta ocasión acerté.
Se abrió una ventana de unas 3 horas y media sin lluvia que me dejaron hacer una ruta de las habituales por esa zona. Subiendo a cotas donde al pasar por la mañana cerca de la Magdalena al abandonar la autopista había nieve y por la tarde se dejaban ver unos tímidos rayos de sol.
Pista entre pinares en la zona de Camposagrado

Pista hacia la Robla con las montañas del puerto al fondo
Jueves Santo Misión cumplida 65 kilómetros por pistas  entre León la Magdalena y la Robla. Cuando lavaba la bici en casa comenzó nuevamente a llover y así hasta el siguiente día.

En viernes Santo más de lo mismo pero esta vez con la flaca. Opte por hacer una ruta circular de unos 60 kilómetros hasta la Robla. El tiempo tenía peor aspecto que el día anterior, la amenaza de lluvia estaba mucho más presente. Al regreso unas tímidas gotas hicieron presencia pero no necesite ni poner el chubasquero.
Cartel curioso que pude ver en la Seca
 El sábado amaneció un día horrible. Según las previsiones sería el mejor día junto al domingo y tenía pensado salir por la mañana con la flaca y hacer una salida que posteriormente quiero repetir con los 1000ypico. No pudo ser.
Por la tarde el tiempo nuevamente dio un respiro y me anime. Hice una de las salidas típicas de antaño. De 77 kilómetros y con poco desnivel. En esta ocasión me alegro hacer esta ruta porque pude comprobar que están arreglando la carretera que une la Magdalena con Carrizo .Carretera tranquila que ahora pasara tener un buen firme y buenos arcenes.
Cortado por obras  entre la Magdalena y Carrizo. Tremendo barrizal.
 El domingo amaneció un día radiante y de muy buena temperatura. Como tenía compromisos familiares no pude abusar en exceso de la flaca y retome nuevamente una de las rutas casi olvidadas de mi juventud con la promesa de regresar a casa antes de las 12:30. Solo 63 kilómetros prácticamente llanos y con recuerdos vivos de nuevas viejas rutas por esa zona.
Puente en Manzaneda de Torío. Punto de retorno de la ruta
 En resumen, una semana santa pasada por agua pero también montando en bici. Si bien es verdad no como tenía planteado pero con muy buen sabor de boca.
La puntilla la puse el lunes de pascua por los alrededores de Gijón, con una ruta clásica de los 1000ypico de unos 75 kilómetros y en esta ocasión con 1400 de desnivel. No me puedo quejar otros parece ser que no pudieron disfrutar tanto de la bici…..

viernes, 2 de septiembre de 2011

La Cubilla



Hacia tiempo que tenía ganas de repetir la ascensión a puerto de La Cubilla, o Puerto Pinos. Se le conoce también como puerto de Mieres, pues en año 1.925, el Ayuntamiento de Mieres, siendo alcalde Don José Sela Sela, adquirió en subasta los pastizales de ésta rica zona de montaña, a los vecinos de San Emiliano y Pinos, por 20.000 reales.
En vista que no había podido organizar la escapada antes; este día 1 de septiembre se presentaba como una buena fecha.
Me puse en contacto Con Carlos que tenía ganas de recordar sus años adolescentes cuando pasaba los veranos por San Emiliano, y a las 8:30 de la mañana partíamos hacia el campus de Mieres lugar elegido para el inicio de la ruta.
Nada más llegar una ligeras gotas nos ponían en alerta de lo que podría sucedernos, pero emprendimos nuestra marcha camino de Campomanes con un fortísimo viento de cara que nos hacia esforzarnos mucho para poder avanzar.
Una vez allí cogemos el desvío de la carretera de la Cubilla y comenzamos los primeros 10 kilómetros de falso llano. Cuando apenas habíamos recorrido 4, empezó a llover, primero de forma moderada, pero luego lo hacía con más gracia. Sotiello, Espinedo, los Pontones, Telledo, Riospaso, Tuiza, Los pueblos iban pasando poco a poco y la lluvia seguía acompañándonos. 
Tuiza
 De Tuiza a la cima son 9 kilómetros sin pasar por ningún pueblo, algunas cabañas de los ganaderos y mucho ganado suelto. Tengo que decir que uno de los mastines que hacen las veces de pastor se lanzo hacia nosotros en plena ascensión, y no podéis imaginaros como respondimos al ataque del perro, parecía que nos estuviésemos jugando la etapa.

Después de ver como la carretera serpentea y asciende por encima de uno en los tramos finales, cuando ya parecía que el final de la subida estaba ahí, ¡por fin portilla!.
Esa portilla que antaño ponía fin a la zona asfaltada, pero que ahora solo interrumpe el paso del ganado. Hacía al menos 20 años que no me dejaba caer por allí pero ahora la carretera continúa asfaltada hacia la casa de Mieres, o puede que más allá.
 








Otro día, y puede que en coche, tendré que seguir la exploración para ver si se puede llegar a algún sitio más con la flaca.
En la cima parada para poner los chubasqueros y comer algo rápido. La bajada prometía ser difícil por la lluvia, y extremamos las precauciones. No hubo ningún incidente, ni siquiera el mastín de la subida apareció a despedirnos.
Aspecto de la carretera en la bajada
Solo destacar el frío que pasamos durante la bajada. Tanto Carlos como yo, llegamos ateridos a Sotiello. De ahí a Campomanes empezamos a entrar en calor, y en el resto de la bajada con el aire a favor y un buen ritmo de pedaleo llegamos a Mieres en un momento.
Cargamos la bicis y regreso a casa, con el objetivo cumplido pero con un día que no nos dejo disfrutar al 100% de nuestra escapada.

Turonman

sábado, 20 de agosto de 2011

ANGLIREITOR

Anglireitor
Don "25"

















 Quiero presentaros a todos a mi nuevo amigo “Anglireitor”.
Como adelanto a la próxima subida al Angliru, he decidido poner a la flaca 67 gramos más de peso. Eso  si, 67 gramos extra, pero tres dientes más en el piñón grande. Paso de montar un casette con los siguientes desarrollos: 11-12 -13-14-15-17-19-21-23-25 a otro casette con los desarrollos 12-13-14-15-17-19-21-23-25-28.
A alguno os puede sonar Chino, pero después de consultar con mi mecánico de confianza, (Manny), me comento que si me hacía ilusión intentar subir las rampas del Angliru con la flaca, sería mejor poner un desarrollo más fácil de mover y mas parecido a uno de montaña. Aún así con un 34 X 28 y rueda de 700 (0,55 metros de avance por pedalada), no tiene nada que ver con el 22 X 34 y rueda de 26” (0,33 metros de avance por pedalada),  de una bici de montaña. Como podéis ver, el avance por pedalada es mucho mayor en el caso de la flaca y por tanto la fuerza empleada en cada pedalada tiene que ser mucho mayor, y la cadencia menor. Aún a riesgo de tener que poner el pie a tierra en alguna rampa, lo voy a intentar y ya veremos como termina todo. Por el momento hoy sábado en la salida de los 1000ypico estrenare a “Anglireitor” y podré comprobar de primera mano si el cambio está suficientemente ajustado y sincronizado, (Manny espero que lo dejases como la seda).
De todas formas Anglireitor solo me hará compañía en ocasiones contadas. Al día siguiente retornara a su caja de cartón un vez limpio y lubricado. Y pasara a  ser un buen amigo más, con el que sé que puedo contar, siempre que quiera, y que la ruta lo sugiera.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Tareas de fin de semana

Este fin de semana estuve ausente, y no pude participar de las habitúales salidas ciclistas con lo 1000ypico y los repechinos, ¡pero hice los deberes!.
Empezaba el fin de semana con cierto pesimismo en lo referente al universo ciclista, pero con la flaca preparada por si acaso.
El sábado por la tarde a pesar de tener aún alguna molestia en la pierna ocasionada por la ciática (falta de fuerza y coordinación) salí a probar con una idea en la cabeza voy a rodar en llano y llevar a cabo una prueba. ¡La ciática o yo!
No estuvo mal del todo me dirigí hasta Cistierna por una carretera secundaria con poco tráfico y un firme algo irregular y rugoso, pero muy tranquila.
Las sensaciones fueron parecidas a días anteriores alguna pequeña molestia en la pierna izquierda (la “chunga”), y sensación de sobrecarga en la derecha al tener que trabajar algo más de lo habitual. Las pulsaciones por las nubes como en días anteriores, pero sin fatiga. En total 94 kilómetros de llano.
El Domingo madrugué siguiendo la costumbre repechinera y volví a salir a llanear dirección a Boñar y si me encontraba como el día anterior podía plantearme subir al embalse del Porma.
Las sensaciones desde el principio fueron mejores que el día anterior la pierna mala respondía mejor que ayer y las pulsaciones empezaban a estar en valores más normales para mí. Llegue sin mayores problemas a la cima del pantano y casi me decido a acercarme hasta Puebla de Lillo, pero preferí no forzar. 105 kilómetros y solo 500 metros de desnivel.



El lunes había planificado jornada de descanso y así fue. Salí temprano y me decidí a llanear metiendo un poco de desarrollo (normalmente no me gusta ir atrancado), para tocar un poco las narices a las piernas. Carreteras secundarias desde Puente Villlarente hasta Valencia de Don Juan y un poco más allá por la carretera de Valderas.
87 kilómetros en llano y las piernas algo cargadas, (pero contentas), y las pulsaciones en mis valores normales.

El Martes madrugué algo mas que en días anteriores y salí con la intención de subir de León a la Magdalena y seguir por la carretera hacia el Pantano de Barrios de Luna, para posteriormente desviarme hasta el pueblo de Aralla de Luna, y regresar sobre mis pasos.
Todo salió según lo previsto, bueno casi todo. A Los 7 kilómetros de comenzar a pedalear vuelta a casa a por el bidón y media hora perdida. La siguiente variación en la orden del día se produjo en Aralla de luna. Por esta vertiente nunca había subido y al hacer la foto donde indico la cumbre me picó la curiosidad y me decidí a seguir hacia la cima y volver por Pola de Gordon, La Robla y en ese punto coger una carretera secundaria que me conduce a León sin apenas tráfico.
Al final 122 kilómetros y 1300 metros de desnivel acumulado. Empiezo a reencontrar sensaciones en la bici y la pierna parece que mejora.




Eso si, cuando me bajo de la bici sigo caminando un poco torpe pero como dice uno que se va de vacaciones YE LO QU´HAI.

sábado, 14 de mayo de 2011

Un dos, probando probando

Hoy Carlos y yo salimos a rodar un poco para poner piernas y mente a tono para el Soplao. Esta vez elegimos la bici de carretera para que el sábado que viene, la pechada de kilómetros y horas en la bici de montaña nos resulte como algo novedoso.
La ruta ya la habíamos consensuado anteriormente y en una ocasión los dos y en otra yo solo, habíamos transitado por ella, excepto por la Collaona.
Empezamos a las 8:45 en la glorieta que hay en Montevil dirigiéndonos hacia el alto de la madera. Cuando apenas habíamos rodado unos kilómetros, empiezo a sentir extraños en la rueda trasera. Paramos y compruebo que la cubierta trasera se había destalonado por la alta presión que le había puesto la noche anterior. Procedemos a la reparación y continuamos sin más incidentes. Como digo, Alto de la Madera, continuando camino de la Gargantada y llegamos Sama.
Tomados dirección a Tarna, para nada mas pasar Laviana girar a la izquierda por la carretera de la Collanoa. Esta subida se corona en la cota de 850 metros y de esa manera pasamos del Valle del Nalón al Valle de Aller a la altura de Cabañaquinta. Descendemos hacia el cruce de Ujo, para continuar por la carretera del Valle de Turón y subir hacia la Colladiella. Antes de entrar en Turón, hacemos una parada técnica en una gasolinera para rellenar los bidones y comer algo. He de decir que hoy, también queríamos probar el tema de cómo y cuanto comer y beber con vistas al Soplao. Creo que lo hicimos bien. Al menos no termine vacío como en otras ocasiones que hice etapas largas, y por la tarde el cuerpo no pidió aporte extra de líquido. En el caso de Carlos, me parece que las sensaciones son muy parecidas.
Seguimos dando pedales y en la primera parte del valle la pendiente es moderada y todo marcha bien. Al empezar la parte dura en Urbiés noto que las piernas no van, como que las pantorrillas están huecas. Empiezo a pensar que me estoy apajarando, y me extraña, puesto que he comido y bebido suficiente. Carlos mira hacia atrás cada poco y sigo sin encontrar el ritmo. Afortunadamente como unos 600 metros más arriba la carretera se endurece en una curva de herradura y a partir de ahí empiezo a recuperar sensaciones y vuelvo a ir bien.
Continuamos la ascensión y en vez de subir a la Colladiella como a dos kilómetros de la cima giramos a la izquierda y cogemos otra carretera que corona un alto del que no conozco el nombre y que también se corona en cota 850 metros .
Paramos para la foto de rigor, poner manguitos y abrigarnos un poco y nos dejamos bajar hacia Ciaño y posteriormente a Sama. Una vez en Sama regresamos sobre nuestros pasos por la Gargantada y la Madera.

A modo de resumen, 149 kilómetros 6 horas 20 minutos dando pedales y 2224 metros de desnivel acumulado. Un día en bici entretenido. 
No hubo asesinato como alguno quería ver en esta salida, y ya tenemos reconocido parte del terreno para el día del Tarnazo. Dejamos algunas marcas pintadas en el asfalto en los puntos donde Carlos y yo atacaremos en la subida final a la Collaona.  

miércoles, 27 de abril de 2011

MARTES DE PASCUA

Hoy decidí que podía hacer una salida un poco más exigente de lo normal aprovechando que libraba de recoger a los peques en el cole.
Como hacía unos días Carlos y un servidor habíamos ido hasta la Colladiella desde Ciaño para después bajar por la cara más dura hacia Sotrondio y regresar a Gijón, tenía en mente desde ese día, hacer la subida por la parte de Sotrondio y bajar por “mi valle de Turón” dirección a Mieres, y regresar subiendo San Tirso o Santo Emiliano. En esta ocasión el elegido fue San Tirso, puesto que hacía muuucho tiempo que no transitaba por esa carretera, y la mayoría de las veces que lo había hecho casi siempre fue en sentido contrario al de hoy.
De la ruta puedo decir que el día acompañó y que a pesar de haber hecho pleno en la Semana Santa y tener las piernas un poco cansadas no me puedo quejar. 
Bueno tengo las piernas cargadas porque ayer volví a pasar de una hora de carrera y hacía unos días que no salía a correr, (desde la parada obligada por la periostitis tibial), y para ser franco tengo que decir que después de tres semanas largas casi cuatro sin correr, las piernas lo notan.
Resumiendo 119 Kilómetros, 4 horas 45 minutos en la bici y 1800 metros de desnivel acumulado. Para un martes de Pascua creo que no me puedo quejar. 


miércoles, 20 de abril de 2011

Valporquero


Este pasado Domingo tenía una tarea pendiente de la última vez que había estado por tierras Leonesas. Había dejado pendiente subir hasta Valporquero.
A las 8:10 horas de la mañana con un día que prometía me encaminaba desde Villabalter (al lado de León), hacia la Robla para posteriormente  transitar por la carretera de la Vecilla, En esta primera parte la carretera siempre tira hacia arriba pero sin subidas destacables. De hecho se rueda con cierto ritmo si eres de los que te acoplas bien a la montura, y si el aire no te lastra mucho.
En el kilómetro 33 aproximadamente llegué a Robles de la Valcueva donde se abandona la carretera de la Vecilla y nos incorporamos a la carretera que conduce a Vegacervera, Carmenes y posteriormente termina en Villamanin.
En la ocasión anterior pude transitar unos kilómetros por esa carretera hasta que la fina nieve que empezaba a caer y los coches que me cruzaba cubiertos de nieve me hicieron cambiar la ruta.
El día, como comenté anteriormente, si acompañaba, y aunque en esta zona según ascendemos hacia las Hoces de Vegacervera la temperatura desciende de forma notable, el frío no era ningún problema. Incluso el chubasquero con el que había salido de casa y había quitado una vez pasada la Robla seguía en el bolsillo trasero del maillot.
Superada la primera parte de Hoces. La más sombría y fría de la ruta me empezaba a acercar a la primera ascensión del día la subida de Felmin hasta Valporquero una “tachuela” de 4, 5 kilómetros y una pendiente media del 6,5 %.
En la cima, (el mirador de Valporquero), una parada para tomar una epo-compota y disfrutar el paisaje. Alguna foto testimonial y vuelta a la bici con la idea de seguir subiendo hacia la collada de Cármenes y retornar por  Villamanin y la nacional 630 hasta la Robla.
Una vez realizado el descenso y nuevamente en Felmin la carretera siempre tirando hacia arriba con continuos sube y baja nos conduce a Cármenes donde empieza la segunda subida del día La Collada de Cármenes de 3,5 kilómetros y una pendiente media del 5,5%.
Se corona y se inicia un descenso rápido con buen asfalto, (tónica dominante en todo el recorrido),  que permite lanzarse hacia Villamanin. Además podemos disfrutar del nuevo trazado que presentan muchas curvas. La verdad es que como hace mucho tiempo que no transitaba por esa zona las carreteras como sucedión en las salidas anteriores han mejorado una barbaridad, lo que se traduce en ritmo más elevado y mayor comodidad para el ciclista.
Una vez en Villamanin, seguimos por la nacional 630 dirección hacia la Robla, con algunas rampas de poca importancia en el camino pero siempre con tendencia hacia abajo.
Si antes comentaba que las carreteras comarcales y locales por las que hacía tiempo que no transitaba en bici habían mejorado notablemente, ahora tengo que decir que la Nacional 630 está mal, muy mal para los ciclistas. Ya no tiene la importancia que tenia antaño, la autopista le “roba” mucho tráfico y está francamente mal. Los arcenes llenos de tierra y porquería cosa que antes era raro encontrarse, y pidiendo en muchos tramos una nueva capa de rodadura, tanto en la calzada como de forma más acusada en los arcenes.
Por el contrario ahora el tráfico ha disminuido mucho y a pesar de ser una nacional y el día en cuestión un domingo no me pareció excesivo.
Una vez en la Robla se pueden tomar dos alternativas. Subir el Rabizo y continuar por la 630 hacia León o continuar por la CV -129 – 14 que comunica la Robla con León y pasa por delante de Villabalter pueblo a 3 kilómetros de León y donde está mi centro de operaciones.
En esta ocasión al ser Domingo de Ramos y tener alguna tarea pendiente mis peques con sus padrinos opte por la ruta más rápida y más corta.
En resumen, un buen día de bici con 114 Km. 1140 mts. de desnivel y unas 4 horas y cuarto dando pedales, con una mañana soleada y una temperatura agradable.
Falló la compañía, pero en estos casos te da tiempo a ordenar un poco la azotea, y a pensar en “nuevas viejas rutas”.

sábado, 19 de marzo de 2011

La primera vez

Siempre hay una primera vez, si una primera vez para todo. Al menos, eso dicen por ahí.
Hoy me toca a mí convertirme en Blogero. Eso si, blogero de Penalty, pero blogero.
Espero no desentonar mucho, puesto que tengo mucha más facilidad de comunicación cara a cara que frente el teclado, y eso se va a notar, pero pido un poco de comprensión por vuestra parte. Bueno vamos al tema.


La mañana del viernes salimos de las mestas Manny Manitas y yo (Turonman), con destino la parte alta del valle de Turón, concretamente el alto de la Colladiella. El itinerario previsto era de unos 103 kilómetros de distancia y desnivel acumulado sin precisar puesto que no tenía datos de ningún track de algunas partes de la ruta. El recuerdo de mis años de “la otra juventud ciclista” me decía que había una parte dura pero como en otras ocasiones que repetí rutas de la ya mencionada “otra juventud” la dureza había disminuido, (las carreteras mejoran el firme, las curvas desaparecen, etc). 
No sabia muy bien que nos podríamos encontrar, pero bueno en resumen no nos defraudo.

Subimos la madera y sorprendentemente no encontramos a casi nadie, para continuar por el Berrón la Gargantada, la Felguera, Sama, Ciaño y coger ahí una subida de unos 13 kilómetros hacia Urbiés, (población mas alta junto a la Güeria de Urbiés, del valle de Turón). Una vez coronado el alto que nos lleva de Ciaño hacia Urbiés descendemos  dirección al pueblo, pero como a unos 800 metros de la cumbre llegamos al restaurante Casa Migio, y en vez de girar a la derecha y dirigirnos hacia Urbies y la parte Baja del valle lo hacemos a la izquierda y subimos al alto de la Colladiella a unos 800 metros de altitud. De ahí emprendemos una bajada vertiginosa y bastante técnica que en 12 Kilómetros, y en un tris nos pone en Sotrondio. Giramos a la izquierda dirección al Entrego, Ciaño, Sama, La Felguera, de nuevo Gargantada, Berrón, La Madera y en casa.

En resumen, 104 Kilómetros, con 1800 mts de desnivel acumulado, un día magnífico, un paisaje estupendo, una compañía de lujo y la idea de volver a repetir la ruta pero haciendo la subida en sentido contrario, desde Sotrondio a la Colladiella. Con un Kilómetro menos de longitud en la subida tiene unos porcentajes mayores en la parte final desde el pueblo de Perabeles hasta la cima de la Colladiella. Los porcentajes oscilan  entre el 12 y el 15 %, mientras que en la subida de hoy los porcentajes se encontraban entre el 8 y el 10%. 

PD. Felicidades a los Pepes y Pepas, y por supuesto a todos los Papás