jueves, 23 de abril de 2015

LUCHA CONTRA LOS INFIELES (Capítulo I)

El Padre Desdelpicu Bocanegra se mesaba las barbas pensando que había que meter en vereda a los infieles que empezaban a pulular cada día más por toda la Península Repechinera.



El Lado Oscuro se infiltraba poco a poco en la Tierra de San Repechín y había que tomar cartas en el asunto. Llamó a consultas a su mano derecha, Fray Yeloquehay, religioso acostumbrado a “sacar lo mejor” de cada Repechín en sus Retiros Espirituales en la Rivoira Sacrata.



Mirando por la ventana y dándole la espalda a su subordinado, el Padre Desdelpicu dijo:

    - Yeloquehay, creo que hay que dar una batida con los Repechinos por la zona central de la provincia, a ver si los ánimos están calmados, creo que hay conatos de de revolución entre los pueblos cercanos a Ovetus.

Fray Yeloquehay tragó saliva, acostumbrado a leer entre líneas las “sugerencias” de Desdelpicu, y disimulando su temblorosa voz, le contestó…

    - Lo que Su Eminencia diga, se hará sin dilación.

Viendo la seguridad en la respuesta de YeloquehayDesdelpicu le preguntó:

    - ¿A quién mandareis para esta misión?

    - Tengo los hombres adecuados ilustrísima, no hay ningún problema. Como jefe de la expedición, mandaremos al Sargento Playu, hombre curtido en mil batallas y del que podemos estar seguros de su discreción si hay que hacer retroceder a los infieles con tácticas no muy éticas.

    - ¿El resto de la tropa?

    - Lo mejor de los Repechinos, la Séptima Bandera, hombres sin escrúpulos que no tendrán compasión de quienes osen poner en duda vuestras órdenes ilustrísima.
Turonman, conocido como El Negro, por la zona de la que es originario.

   
- Me han dicho que se encuentra en el frente Cántabro, peleando a brazo partido en la batalla de Santo Toribio de Liébana.

Yeloquehay, tragó saliva nuevamente, y dijo:

    - Hablaré con el Sargento Playu y él se encargará de sacar lo mejor de la soldadesca que quede en los acuartelamientos de Cimavilla.

    - Bien, id en paz, Yeloquehay, y espero que me traigáis pronto buenas nuevas.

A Yeloquehay ya no le quedaba más saliva para tragar, porque lo que parecía un agradable “hasta pronto y a ver si tenemos suerte”, él sabía que quería decir “tráeme buenas noticias o visitarás las mazmorras donde interrogamos a las brujas y a los herejes“.

Sus pies no tocaban el suelo del palacio Arzobispal al salir, al igual que los cascos de su caballo no pisaban hierba alguna mientras se dirigían a Cimavilla a preparar la incursión por los Oviedos.
Reunidos en la Posada del Mercante, la más famosa del barrio alto, Yeloquehay y el Sargento Playu, comentaban las órdenes de Desdelpicu Bocanegra.

  
 - ¿ Con quién podemos contar para la incursión en las Tierras Oscuras?, ¿Con Pedro Stone, el Domador, al que siempre acompaña su león negro?. Preguntó Yeloquehay.

    - No, se encuentra con Turonman en Cantabria.
Una mueca de desacuerdo apareció en la boca del fraile.

    - Al  menos tendremos a Piti, el Iluminado, que es un buen baluarte si hay pelea.

    - Tampoco, en Cantabria también.

    - ¡¡¡¡¡Maldita sea ¡!! ¿Quién nos queda? ¿Many, el Gigante?

    - Cantabria.

Dijo el Sargento, al que se le podía empezar a ver una cara de auténtica preocupación al ver lo que se le venía encima.

     - ¿Sabéis lo que os podría suceder si no traéis buenas noticias de Oviedo, verdad?

Dijo Yeloquehay librándose de toda presión y pasándola al Sargento Playu.

Un ligero asentimiento y una mirada perdida por la ventana que daba a la antigua Rula, fueron la única respuesta. En un momento, las imágenes de su juventud cuando jugaba con los demás chicos en aquella rampa por donde los pescadores desembarcaban sus capturas, le hicieron añorar aquellos momentos que nunca volverían.

    - ¿Tendremos al menos a Yermano, el Chiquillín?

El silencio fue la única respuesta por parte del Sargento. El bullicio de la posada quedó anulado por el puñetazo que Yeloquehay pegó en la mesa, haciendo subir la jarra de vino a casi medio metro de altura, y mandando la vela que los iluminaba a la mesa de al lado.

    - ¡¡¡¡¡Maldita sea mi estampa!!!!! ¿A quién demonios vamos a mandar a la batalla, a Barrancas, al Bekariu y a Checho?

    - Peor ( fue la respuesta del Playu), ¡¡¡¡solo nos queda Lynux y Willy!!!!


Los dos personajes salieron de la posada y el Sargento Playu tomó el camino al barrio alto, pero un casi imperceptible carraspeo de Su Santidad hizo que volviera la cabeza, viendo que el fraile estiraba su mano con su anillo arzobispal, a la vez que rayos de fuego salían por sus ojos en dirección al valiente soldado. Este, al darse cuenta de su, casi garrafal olvido, giró en el aire y en un visto y no visto, estaba arrodillado a los pies del cura y besando la tan respetable joya. Después ya tomó camino a su casa, por la oscura y lúgubre Cuesta del Cholo, maldiciendo su suerte y mascullando y repitiendo :

    - Lynux y Willy, Willy y Lynux……..

En esto, aprovechando las sombras de la calle, salieron a cortarle el camino, dos rateros de poca monta, conocidos del barrio, Maese Pedro, conocido por todos por ser el informante de todo lo que se cocía en la ciudad,  y el cabo de Remeros de las Galeras de Su Majestad, Maese Marcos. Ambos habituales de los antros más infames de la ciudad ya habían gastado todas sus pagas y ante la debilidad que tenían por “la carne” y el buen vino, buscaban algún incauto a quien “aligerar la bolsa”.
Nuestro Sargento iba mascullando “Willy y Lynux” sin parar y al ver su camino cortado por dos sombras precedidas por dos espadas, siguió repitiendo cada vez en voz más alta “Lynux y Willy, Willy y Lynux” a la vez que sacaba su espada con la diestra y envolvía su ajada capa en la otra mano. Su mano  movía a una velocidad impensable su acero, ahora una defensa, ahora un ataque, ahora otro ataque y otro más.



Los dos incautos no sabían de donde les llovían tantas estocadas, solo podían distinguir destellos del frio acero producidos por un pequeño farol cercano.

Lynux y Willy, Willy y Lynux”, ya era como un grito de guerra y atronaba en todo Cimavilla. Pedro tropezó en su retirada y cayó al suelo, tuvo suerte, toda la furia del Sargento recayó sobre el remero, que más que defenderse, buscaba un hueco por el que poner pies en polvorosa y salir de aquel entuerto. Y así, dos espadas cayeron al suelo y una sombra grande y otra más pequeña pusieron pies en polvorosa, pero tuvieron que correr y mucho, porque la pequeña sombra del  Sargento les perseguía gritando su conocida retahíla: “¡¡¡¡Lynux y Willy……!!!!!”

Una vez en casa, El Sargento Playu degustó una sopa fría que le supo a gloria, y que supo que seguro echaría de menos en la odisea que le esperaba.
Mirando a su asustada hija, la bella Palma, supo que pronto tendría que enfrentarse a “otras guerras”, alejando a los moscones que la rondaban en cada uno de sus paseos por la ciudad, pero con casi un susurro, le dijo:
-Tienes que salir y mandar recado a Lynux y Willy. Quiero verlos mañana al alba en la encrucijada de Cuatro Caminos en perfecto estado de revista.
Rápida como un rayo, salió a la oscura noche con el fin de entregar el recado, cosa que consiguió antes de que las campanas de la capilla de la Soledad tocara la media noche.

Willy, sentado en su casa ante un mapa y buscando un nuevo viaje al Nuevo Mundo recibió el recado con cara de asombro.

 
  - ¿Yo embarcado en una misión de altura? Mejor me pongo a rezar y me encomiendo a todos los Santos, porque no sé si volveré a ver otro amanecer en esta bella ciudad

Lynux estaba también en casa. Arreglando la madera del suelo y pintanto las puertas y al recibir la noticia, en principio se alegró, pues estaba pensando en apuntarse a la Leva que llevaría soldados a luchar a los montes del Soplao, y esto le serviría de rodaje. Pero al ver que el jefe de la expedición era el Sargento Playu, sus piernas temblaron, a la vez que sus manos, y no era que hiciese frío en la casa, sino que recordaba antiguas escaramuzas en las que habían coincidido por la costa asturiana.


Continuará....

lunes, 20 de abril de 2015

NEVER PEDAL ALONE (NUNCA PEDALEARÁS SOLO)

Hace ya una temporada que no salía a rodar con los Repechinos, y este fin de semana se me presentaron dos opciones.

Una, acompañaba a tres “bttteros”, el Playu, Lynux y Willy en su aventura de ir al Naranco y volver, y dos, pedaleaba con Many, Yermano, Piti, Pedro y Turonman en una ruta de “flacas” que se celebraba en Cantabria y que tenía muy buena pinta.





Estaba clara la decisión, entre ir con el Playu, que se pasa todo el día comiendo en vez de pedalear, con Lynux, que para evitar al Hombre del Mazo, toma más geles que Paco Pastilles, y Willy, que aunque entrena en secreto con su “flaca”, en vez de mejorar, empeora….(y eso ya ye difícil…),  tenía claro que mi ruta de hoy iba a ser de carretera.



Los cinco Repechinos con los que compartí la ruta (aunque ellos no se dieran cuenta, estaba en todo momento pegado a ellos y no les perdía ojo), no lo hicieron del todo mal. Bueno, mal, mal….no lo hicieron, yo diría… ¡¡¡MAL NO….LO SIGUIENTE!!!! Hoy me siento benévolo y voy a decir en su ayuda, que el tiempo les castigó desde el minuto uno. Pero vamos a empezar por el principio...
Comenzaron el viaje el viernes, para estar más descansados en la ruta, ¡¡¡¡serán margaritos ¡!!!. Por si esto fuera poco, se metieron una cena que a poco dejan sin existencias al restaurante donde decidieron abrevar, porque aquello más que comer era devorar.

El sábado madrugaron, me extrañó que ninguno se durmiera, parecía que el día prometía y estos Repechinos eran serios a la hora de coger las bicis. También me dio buenas vibraciones que se apuntaran a la ruta larga, la de 184 km (si se hubieran apuntado a la corta de 110 km, yo no hubiera ni bajado la bici del coche). Pero vamos por partes, salimos de Potes y enfilamos el puerto de Piedrasluengas, un poco exigente, pero nada que asustara a un buen Repechín. Aquí, tras rodar en pelotón, ya se vió que alguno no iba muy bien y que terminar la ruta sería para ellos un auténtico Via Crucis. Yermano, cenó bien, durmió como un angelín, pero a la hora de andar en bici, no podía haber ido peor si se hubiera puesto los zapatos al revés. Unos 50 km duró su sueño de terminar, y es que entre el viento en contra, el frío y el ritmo del pelotón (que se escapó rápido) , se veía que hoy “no era el día pa los morenos” como diría mi abuelo. El ritmo se relajó en el grupo de nuestros amigos, pero ni así la cosa mejoraba. Yo creo que equivocó el bote de bebida con el biberón del crío lleno de leche caliente con anisinos, porque iba de un relajado y un tranquilo……
Total, que tuvo Daisy que venir con el “coche escoba” pa que no tuvieran que esperar para cerrar la línea de meta a eso de las cuatro de la mañana.





Otro que “igual baila”, fue Many. Mucho “que si yo subo el Mortirolo antes de desayunar en casa, que si no sé que ye el plato pequeño, que si…..” pero al final, cada vez que lo miraba, a quien me recordaba era a aquellos perros que se ponían en la bandeja de atrás de los Seat 124 y los 600, y que con la lengua afuera solo movían la cabeza en las curvas y con los baches.
Toda la ruta “atechado” en la cola del grupo, y solo se movía para sacar el pañuelo y “tocar la bocina” (MOOOOOC MOOOOC) y bufar como un jabalí cuando había que subir algún falso llano como el alto de la Varga o el Puerto de los Picones. Yo dejé Cantabria y él quedaba allí negociando para vender la bici a cualquier precio.




Piti, ¿Qué decir de Piti?, no encuentro palabras……no sé que decir, creí que era alguien de fiar, pero menudo chasco. Si voy al casino y apuesto todo mi dinero al 19 azul, seguro que tengo más posibilidades de ganar que apostando por él en esta carrera. Ye como un pulpo, todo patas, pero no encontró en ningún momento donde estaban los pedales para poder pedalear y ayudar un poco al grupo.
 




Mirándolo en la ruta, y viendo su flamante bici, mejor hubiera hecho como Willy y comprado una en el Carrefour y se hubiera ahorrado dinero, porque está claro que correr corre menos que el capitán Garfio con la pata de palo. Eso sí, se arrastra por la carretera con mucho “glamour”. Quitando unos relevos “que dio” (que la verdad no sabía si eran relevos o ataques), poco más que contar de su odisea cántabra.




Los kilómetros pasaban y tras pasar el puerto de los Picones, solo aguantaba “mal que bien” Peter Stone, echando una mano a Santo Job (perdón a Turonman, porque hay que ver la paciencia que tuvo este tío). Toda la ruta mirando hacia atrás, levantando el pié del pedal para no perder a sus compañeros. Creo que llamó al Playu para unos masajes al cuello de tanto mirar hacia atrás.



Pero me queda Peter Stone. Otro que  me dejó sin palabras. Rodar, lo que se dice rodar, rodó, pero lo mismo que si estuviera por la Senda de La Camocha, mirando el paisaje, viendo los pajaritos. Lo único bueno que hizo, fue quitarle un poco el viento a Turonman en alguna que otra recta. Tiró lo que pudo, aunque creo que si el niño de Yermano, con un añito,  pudiera andar en bici, seguro que lo dejaba de rueda en cinco minutos. Lo único para lo que vale ye pa “quitar el viento”, aunque para eso si Turonman compra un casco de contrarreloj, le va a salir más barato que invitarle a comer para pagar la gasolina de la furgo.

Una crónica “expres”, de esta ruta, sería algo así:
Salida en grupo por Potes, ritmo tranquilo, el pelotón que se escapa, Yermano acaba la gasolina, Many aguanta a cola del grupo, Piti se “refugia” tras Peter y Turonman.
Peter se refugia tras Turonman y “tira”, pero solo como un rayo de sol en una tormenta, visto y no visto.
Turonman sale bien, calienta patucas y cuando va a atacar, mira hacia atrás y ve a sus compañeros que ya van echando humo. Tiene que levantar el pié. Primero uno y luego levanta el otro, pero no abandona a sus compañeros.
Tira de ellos y los lleva en volandas hasta la línea de meta, en el camino le dio tiempo a pensar los menús de los churrumbeles para esta semana, el color de las paredes para su casa de León, revisar el presupuesto del fontanero y hacerse las uñas “a la francesa”.
Ya subiendo el último puerto,  San Glorio, tiró un poco para quitarse el frío, pero vió que si apretaba el ritmo, dejaba la carretera llena de cadáveres de Repechín.
Yo tengo que decir que casi me coge con el “pedal cambiado” subiendo este puerto y casi me deja de rueda, pero solo fue una ilusión momentánea.
Tengo que reconocer que este chaval me sorprendió y mucho. Si le hubieran dado “carretera libre”, seguro que habría dado mucha guerra a los “pros” de cabeza de carrera, y eso que el viernes por la noche puso la cabeza loca a la pobre Daisy con la ropa que pondría al día siguiente.( “Que si este pantalón no me hace juego con esta sudadera…que si este maillot  tiene un punto saltado, que si estos calcetines no son de marca….”)


Bueno, y esto es todo, hasta aquí mi crónica, que ya que Willy estaba “hidratando la piel” en el Naranco, yo soy el cronista “oficial”, pero no me gusta este trabajo, creo que me estoy volviendo viejo y empiezo a halagar a los Repechinos…….

Hasta la próxima, y no os durmáis que ya sabéis que estoy vigilándoos. 







KLANDESTINATOR

PDTA. Esta crónica es un pequeño homenaje para Turonman, por su espíritu de sacrificio y su personalidad, en ningún momento dejó a sus compañeros y siguió con ellos hasta el final.
Gracias Turonman, como dirían los gladiadores de Roma:

¡¡¡TURONMAN, LOS QUE TUVIMOS EL HONOR DE RODAR CONTIGO,…..TE SALUDAN!!!!

KLANDESTINATOR

domingo, 19 de abril de 2015

LAS 10 MARAVILLAS DEL MUNDO

Buscando por internet, encontré la clasificación de las 10 Maravillas del Mundo, y para mi sorpresa, entre ellas, en el número 8, estaban las Rutas Repechineras. Y, buscando más afondo, en la prestigiosa lista de Google,“The better 10 things that you can made with the dress on” (las 10 mejores cosas que puedes hacer con la ropa puesta), también estamos, aquí en el puesto 6. Y yo añado que si los que hacen las clasificaciones,  pudieran venir a una Riboira, una Ruta a Ciegas, o una Pajarona, nos pondrían  fácilmente en el Top3.






Hoy era domingo y el sol brillaba en el cielo. ¿Tenemos cuatro horas para pedalear?, pues está claro, a Pelayo a buscar a mas Repechinos. Hoy Trasmi, Piraguas, Turonman, Yeloquehay, Barrancas y un servidor fuimos los integrantes de la ruta.


La ruta era “sobre la marcha”, y la verdad es que decidimos subir por la derecha del camping y por las canteras, luego bajar a Peón y empezar a pasar por debajo de la autopista unas veces, por encima otras, por debajo unas, por encima otras…. ¿dije que pasamos unas catorce veces unas veces por encima y otras por debajo de la autopista?

Recordamos algunos “falsos llanos” que hacía tiempo que no recorríamos, y algunos caminos estrechos que mejoraron mucho desde la última vez que habíamos venido.

Las sensaciones fueron buenas, ¿pueden ser de otra manera cuando sales con una banda como esta?
La verdad es que es un privilegio poder recorrer la naturaleza asturiana de la forma que lo hacemos: Silenciosamente (menos cuando bufamos subiendo alguna trialera), ecológicamente (menos cuando llenamos los caminos con charcos de salado sudor), y cuidando la naturaleza (menos cuando babeamos las cunetas en esos “falsos llanos” interminables).


Y así entre risas, barro, alguna trialera y alguna caída (de la que sigo sacando pinchos) nos marcamos otra preciosa ruta, no será la mejor de este año, pero……una ruta con los Repechinos nunca te deja mal sabor de boca.

Arroes , el Curbiellu por detrás, y las áreas Recreativas pusieron nuestra guinda a la pedalada de hoy.






Después, ya solo bajar por el Mortirolo para amortizar las pastillas de freno y hacer un poco de slalom por la senda para esquivar a las tres mil personas que decidieron salir de paseo por ella.
Y así con la sonrisa en la cara, cada mochuelo a su olivo.

Da igual como sea la ruta, el final siempre es el mismo, una sonrisa y ganas de que llegue la próxima salida, ¿o no?.

Como dice la canción de nuestro compañero el Alloriau, ¡¡¡NOS VEMOS EN LA CALEYA!!! ( tiene una versión heavy que es Sufrirás por la Caleya).

Un saludo a todos.                  
Willy

lunes, 6 de abril de 2015

La IV Suprema o el supremo mazazo para algunos

El pasado jueves, aprovechando la festividad, YLQH y servidor Dani Linux, aceptamos la invitación del Sargento para realizar la cuarta edición de la Suprema, una ruta por los alrededores de Tapia de Casariego y Castropol.


 A las 10:00 tomamos rumbo a Tapia. Durante el viaje, pudimos observar que mucha gente se estaba desplazando fruto de las vacaciones en busca de relax. Nosotros, sin embargo, íbamos únicamente llevábamos como equipaje nuestras monturas y ropa para cambiarse pues preveíamos bastante barro.



A las doce, ya estábamos en ruta. Yo, insistía, a pesar de la hora tardía de la salida que no había prisa en la vuelta, que ya habíamos cambiado la hora y que teníamos sol de sobra. Pronto dejamos el asfalto para adentrarnos en caminos con bastante barro. Fue cuestión de minutos que la bici tomara su tono caleyero marrón.

La primera parte de la ruta era todo para arriba (que raro -.-) poco a poco comenzamos a acumular desnivel sin apenas avanzar kilómetros. Algunos tramos estaban destrozados por la maquinaria de la tala por lo que hubo que portear. El día estaba muy despejado y permitía deleitarse con las panorámicas.



Al llegar al Pico As Pexas paramos a reponer fuerzas. Menos mal porque ya empezaba a ir con la gasolina justa y sólo llevábamos 18 km!!


Una vez acabado nuestros bocatas y sin poder encontrar una máquina expendedora de café, tomamos rumbo hacia el siguiente objetivo el Pico Macu. El descenso fue divertido y rápido que terminó en un barrizal donde YLQH y yo casi nos vemos engullidos. El ascenso fue largo y aquí empezamos a encontrar un problemilla que viene siendo típico en las salidas largas como ya pasó en la Rivoira: El agua empezó a escasear.


Comenzamos el largo ascenso entre arboledas, caminos de barro y alguna zona intransitable hasta llegar a una zona más abierta. En esta zona ya nos quedamos sin agua. Comenzamos el descenso (aunque siempre acaban siendo subidas) hasta encontrarnos con un tramo de circuito de descenso donde YLQH y el Sargento quisieron probar sus dotes.


Poco a poco nos fuimos acercando al area Recreativa Monte Pousadoiro y ya parecíamos uvas pasas de lo secos que estábamos. Al llegar allí, nuestro temor se hizo realidad: el grifo no echaba agua. Antes de que YLQH rellenara su bidón de un caño con dudosa procedencia, preferimos seguir la información de unos motoristas que nos encontramos que nos decían que encontraríamos casas a 2km.

Nos pusimos en marcha en una rápida bajada y encontramos un pequeño pueblo donde una amable chica nos rellenó los bidones. Buaahhh que sensación! Fue como el día de la Rivoira en la que Willy ni hablaba de la sed que tenía jaja

Nos pusimos en marcha, ahora tocaba un poco de asfalto con algún que otro repecho pero lo más jodido es que teníamos el aire de frente y sólo nos quedaban unos 40 km!! Tras dejar el asfalto.


Cogimos la senda que bordea la ría y aquí ya el tío del mazo no paraba de dame leñazos. Para no retrasar más a mis compañeros, decidí coger la carretera a 20 km del final.


Al llegar a Tapia se podía observar el gran ambiente por los campeonatos de surf. Alguno pasaba ojiplático al lado de la bicicleta preguntándose por dónde leches se habría metido su dueño jeje



Poco más que contar, un lavado de bicis y un café con un pastel para ponerle la guinda al día (aunque algunos lo terminamos muchas horas más tarde jeje)

Bueno pues nada más,
un abrazo y nos vemos en las caleyas.

Dani Linux



lunes, 30 de marzo de 2015

Domingo de Ramos, tuneles y barro:

A pesar del cambio de hora todos fueron puntuales, puede que tuvieran ganas de meterse en los barrizales. 

Uno a uno se presentaron a las nueve en Pelayo, YLQH, Turonman, piraguas,transmisiones y motores, ni rastro del Sargento Playo. 

Mani al ser rico, lo recogimos en La guía, calentó en el Mortirolo y no paró de dar al pico!! 

La idea era sencilla, llegar hasta Peña Careses, lo difícil era como, todos a mirar los gpeses.

Arrancamos por la senda en dirección al Pico del Sol, a esa hora todavía, se pedaleaba con humor. 

Coronamos por la pista y hasta Sanmartín poco a poco dirigimos las miradas, tenía que saludar Transmisiones a sus compañeros de batallas. 

Ya en estas subidas, empezaron los grupejos, en cabeza Mani y Turonman, hablando siempre de azulejos. 

Les seguían prudentemente, piraguas y transmisiones, subían con alegría, como niños en vacaciones. 

Cerrando el grupo, YLQH y motores, ahorrando hasta saliva y sin ganas de canciones.

Todos a buen ritmo bajamos La Madera, Mani encantado, era por carretera. 

Pero se acabó lo bueno al girar a la izquierda, barro, agua, verdín e incluso alguna mierda. 

La tracción de los neumáticos empezó a ser complicada, mas de uno acabó con la espalda embarrada. 

Divisando Noreña y El Berrón, hasta el Palacio de Celles rodamos, allí un poco de todo, hasta una foto tomamos. 

El arquitecto y Turonman siempre con lo mismo, columnas, escaleras, tejados, estaban de turismo. 

Algun otro se fijó solo en las abejas, vaya vista Jose, yo ni delante de las cejas. 

Diez minutos después, encontramos un Centro Budista, el Dalai Roberto quiso ser el protagonista. 

Y por fin nos acercamos al objeto de la ruta, atravesar un largo túnel, sin luz!! mecagohastaenlaputa!!

Bajo la Peña Careses discurre este curioso tramo, dicen que era del tren, lo picarían a mano. 



Pero como siempre hay solución, lema de los repechinos, Piraguas, Rober y Pedro los compraron en los chinos, potentes focos frontales, que estoy seguro que a los murciélagos tocaron los genitales. 

Con argayo incluido salimos de la oscuridad, bastante frío, agua y muchísima humedad. 

Sube-baja sube-baja, pedaleamos a la Collada, no sin antes ver un río y dejar la bici medio lavada. 

Aquí motores acortó, por la Carretera hasta Gijón, dicen que tenía compromiso fartucón. El resto decidieron alargar un poco más, todos llegaron a casa mas tarde de lo habitual. 

Y esta es la crónica veraz de un domingo con hora menos, gracias repechinos, en las caleyas nos veremos!!

Estreno como cronista del señor Luis de Góngora y Argote mas conocido entre los repechinos como "motores"

martes, 24 de marzo de 2015

BAUTIZO DE BICI BARRIZAL SEGURO

Se las prometía muy felices nuestro compañero Chema en el dia del “vautizo” de su nueva Felt . Para tal acontecimiento decidió llamar a un grupín de Repechinos, contando con que la ruta discurriría por la Senda de la Camocha y como “techo”, el Picu del Sol.



Pero ya se sabe que dentro de cada Repechín, hay….un cabr´--, bueno, una cabra grande ( por si hay niños leyéndonos) jejejejeje, y hoy nuestro guía, era Ferre.

Al ver llegar a Chema con su bici nueva y reluciente, una sonrisa pícara apareció en su rostro , y haciendo trabajar horas extras a su única neurona, dijo, “Vamos a ir hacia Prendes y Guimarán”, que conozco yo una ruta muy entretenida.



Después de haber asistido al cursillo por correspondencia de manejo del gepesín, ya se sentía preparado, y todos los demás integrantes de la ruta teníamos la mosca tras la oreja.

Ya para encontrar el principio de la ruta, costó un poco, pero una vez en “el buen camino”, la diversión no nos abandonó en toda la mañana.

Hoy para acompañar a Chema en el vautizo, los invitados eran, Gus, Ferre, Paco Pastillas, el Madriles, el Alloriau, Nacho, el Bola y Willy.

El Bola tuvo que abandonar a las primeras de cambio por problemas mecánicos y no pudo seguir acompañandonos.

Ya desde las primeras pedaladas, los charcos y el barro hicieron acto de presencia y se hicieron nuestros compañeros inseparables. Barro, barro y un poco más de barro hicieron las delicias de todos los participantes, menos de Chema, que sufría cada vez que el agua y el barro llegaban al eje pedalier de su nueva compañera de ruta.



En un momento que el asfalto nos dio una tregua, preguntamos a Chema que cuantas bicis tenía y que si había vendido alguna para comprar esta, y al comentarnos que se la habían dado en una tienda, las risas fueron generalizadas:

-“¿Digiste a la mujer  que te daban la bici gratis, y te creyó?”
-“Eres nuestro héroe”
-“Ye la disculpa mas mala que hayamos escuchado nunca”
-“ye tan mala que hasta ye creible”
-“ ¿ Y la muyer no te echó a dormir a la terraza y sin manta?”
Y aún intentaba convencernos diciendo :
-    ¡¡¡Que ye verdad, y dentro de tres meses me la cambian por otra nueva!!!!

Fue aquí donde la carcajada general se oyó hasta en Candás.

Entre risas y cachondeo seguimos pedaleando con el Monte Areo en nuestra mira.
Y así seguíamos nuestra aventura, con Gus “catando el barro” en forma de caída, y el resto haciendo lo que podíamos para no marcarnos ningún “andariegu”.



Cada uno disfrutó a su manera, Ferre no tuvo tiempo para echar ni un cigarrín, el Alloriau no paraba de maldecir el momento en que se le ocurrió traer tanta ropa. Nacho, no veía el momento de ver Gijón y yo tenía unas ganas de pillar mi sofá preferido que no me lo podía ni imaginar.  Pero quien más partido sacó a la ruta, fue Paco, que lo pasó como los indios. En el barro pedaleaba y reía, y en los “falsos llanos”, se retorcía como un merucu en un anzuelo, pero no se bajaba de la bici ni por recomendación. Pero creo que dejó al decathlon sin existencias de geles para un mes ( jejejejejejeje).
Subidas entretenidas hasta el Monte Areo y una vista de los dolmen “flotando literalmente” en unos charcos gigantes, hicieron las delicias de todos.



Ya en la parte final un estrecho y conocido camino nos llevaría a las cercanías de Aceralia, y de allí ya sin dejar el asfalto, llegaríamos a La Calzada y ya cada mochuelo a su olivo.

Bueno amigos, espero que os haya gustado la crónica de nuestra ruta de hoy y que Chema siga contando con nosotros para seguir “bautizando” sus bicis.




Hasta la próxima.
Un saludo a todos
WILLY

miércoles, 11 de marzo de 2015

¡¡¡CHÉ !!! REPECHINET !!! COJE LA BICI QUE LLEGA EL CALORET (UN DIA EN LAS FALLAS SEGÚN LOS REPECHINOS)

Nueve de la mañana, suena el chupinazo en Pelayo y se anuncia otro gran día de los Repechinos. Nuestra alcaldesa favorita, Dña Carmentita Morillerverá nos dá desde el balcón del edificio Consistorial el mitin que nos dará la salida. Entre la fiesta del sábado, la sidra “asgaya” y los “chupitinos” de licor de manzana del desayuno, el discurso se va liando y liando y liando….hasta que se encontró el final.
-“ Y desde este pulpitet, y con unos culetet de Trabanquet, doy la salida a la Ruta Fallera de los Repechinos. Suerte en el viaje y cuidadín, que ya hace caloret”.


Y tras la mascletá que casi quema toda Cimavilla, allá que nos dirigimos a pasear nuestros Ninot por la costa cantábrica y pueblos del interior.

Las Fallas en el Mundo Repechín, son “un poco diferentes” a las tradicionales,(bueno, los Repechinos no somos parecidos a nada conocido), y en vez de que la gente vaya por los barrios viendo las fallas y decidiendo qué ninot será indultado de las llamas, en los Repechinos, cada barrio de la ciudad manda a su “mejor” Ninot a hacer la ruta, y es la opinión de la gente que los vé en la ruta la que decidirá quien se salva del “fuego cruzado” que recibirá cada Repechín en las siguientes rutas, (léase cachondeo generalizado en persona y despelleje general en el wasap durante un mes al menos).

Del barrio “alto” de Cimadevilla, nos mandaron al Ninot “El Terror de los Cachopos”,con el Sargento Playu como abanderado, la verdad es que a juzgar por la mayoría, una obra poco trabajada, sin mochila, nada de comer, delgaducu,…..


De Moreda Sur, venía Yeloquhay, con el Ninot del barrio, “Alegoría de Fotocopies Barates con Tinta China”, la primera opinión, también simplona, griposu, arrastrando media escultura por la calle y resoplando como una ballena pa llegar a 4 Caminos.



Del Barrio “Rico” de La Guía, Mani Manitas traía su obra cumbre “ Líneas Imposibles Diseñadas por El Menda”. Hay que decir que era una obra, sobre todo “muy limpia”, aunque claro, como dicen en el Barrio Rico, “ Será por perres…..”.



De La Calzada Sur, ( ya rozando con el Natahoyo),  Lynux buscaba un premio y reconocimiento para su Ninot “Ilusión de un Bacalao que no acabó el Soplao”. La verdad es que no impresionó tampoco en la salida. Un diseño ramplón, con poco trabajo y a simple vista ya se notaba que no completaría la ruta de valoración popular (ya olía a cerilla, vamos).



Del barro de Laviada,  Pedro Trasmi intentaba sacar el máximo provecho a la creación de su barrio “ ¿Dopado yo?, ¡¡¡Qué vá, preguntarle a los dragones voladores que me acompañan y me dan fuerza”, una primera impresión, asustaba, una creación con mucho trabajo, mucha determinación, y muchos prospectos de medicaciones, que salían por todos los bolsos del Ninot.



Y de Montevil Sur, Willy llevaba el diseño “ De Donde No Hay, No se Pué Sacar”, se veía que era una obra con poca “inversión y hecha en el trastero en un par de horas”. Aunque todos los vecinos del barrio colaboraron en la obra, se veía que con ese “representante”, los únicos puntos que iban a conseguir eran los de “pena”, porque era otro de los Ninot designados a arrastrarse por las cunetas en la ruta.




Del barrio del Llano, otro de los Ninot que quería librarse de las llamas al final de la ruta, el capitaneado por Turonman, al que se notaba que “los Fondos Mineros”  andaban rondando,  y la única pega era que traía las ruedas muy gastadas, señal inequívoca de que había pasado muchas veces antes por la ruta para “ganarse” la confianza de los miembros del jurado.


Y así empezó nuestra “caravana”, con Portuarios como primer punto de “evaluación”, donde Lynux, por ser “vecino” consiguió bastantes puntos, pero que ya empezó a perder subiendo a La Campa Torres.

La Bajada a Aboño, fue abordada Por Mani con mucho cuidado, esperando que su Ninot llegara “impoluto” al menos a Candás.

La ruta se fue llenando de “sobres” ,  Yeloquehay y de Trasmi decían que eran de gelocatiles y aspirinas, pero viendo su rendimiento, más parecían de Tramadoles y similares, la verdad es que ya se les “empezaba a ver el plumero”, sobre todo en un ataque de euforia de Trasmi que quiso atravesar (literalmente) un tronco que cruzaba el camino, (dice que no lo vió, pero al menos tenía un metro de diámetro).


En la Playa de San Pedro, tuvimos que hacer nuestra primera “andadura”, ya que los Ninot se enterraban hasta los ejes de pedalier.
Una “Clase Majistral” de “sedimentación minera” a cargo de Turonman nos esplicó las formaciones geológicas que teníamos a la vista, y tras el pequeño descanso, seguimos ruta.

Una zona con poco público nos llevó de Luanco a Bañugues, donde el Terror de los Cachopos dejó sin existencias de Horicios en la carpa a los Feriantes que se las prometían muy felices cuando llegara el público, por lo que tuvieron que poner el cartel de que se suspendía el Festival del horicio previsto para el domingo por falta de existencias.

Después, barro, un poco más de barro y algún que otro barrizal nos llevarían al Faro del Cabo de Peñas.



Allí reagrupamiento y a reponer energías, que llevar hasta allí todo el “conglomerado fallero”, nos había cansado bastante, y el “Agua de Valencia”, no da tanta energía como unos buenos culetes de sidra “D.O.R” (Denominación de Origen Repechín).

Allí el Playu nos deleitó con un poco de magia, y de la nada, hizo aparecer una “flauta travesera” que en un par de mordiscos hizo desaparecer con la misma rapidez con que apareció.



Repuestos y con nuevas energías seguimos con nuestro peregrinar, abandonando la costa y dirigiéndonos a los puntos de paso de la zona interior, no sin antes cruzar el “desierto de Verdicio”, con más arena que las dunas de Doñana por las que pasa la caravana del Rocío.

Al poco tiempo, el Ninot de Lynux hizo un amago de tener un pinchazo, pero al ver el sprint de los que le habíamos acompañado el año pasado y no estábamos dispuestos a volver a desmontarle la rueda 15 veces, decidió seguir sin decir nada y viendo como el trabajo de todos los vecinos del barrio se iba desmoronando y cayendo por las cunetas.

El miedo en el cuerpo también empezó a llegar al Trasmi, y aunque hizo un par de amagos de abandonar , decidió seguir un poco más ( yo creo que buscaba la estación del tren o la parada del alsa para volver a casa).

El Niemeyer y la Ria de Avilés nos recibieron, las puntuaciones empezaban a estar casi decididas, pero los de delante se confiaban y a la mínima, los de detrás se les subían a la chepa.

Viendo que ya olía a “traca” y a “polvora”, Trasmi escapó antes del reagrupamiento en Trasona, donde esperábamos que ya que teníamos “mano izquierda” con el Piragüas, nos obsequieran con unos pastelinos y unas cervecinas, pero nuestro gozo en un pozo y tuvimos que seguir al “falso llano” que estaba detrás, buscando los últimos puntos de la clasificación y que ya nos llevarían a la zona de Prendes y Guimarán.


Después, ya poco que contar, tuvimos que remolcar a la carroza de Lynux subiendo ¡¡¡¡por el asfalto a Veriña!!!! y procurando que la lengua no se le enrollara en el pedalier llegamos a La calzada, donde  pusimos fin a nuestra ruta “Fallera”.

Esperamos que para el próximo año más barrios se unan a nuestras Fallas Repechineras. Ir pensando los diseños para vuestros Ninot, os esperamos.


Un saludo a todos
Willy